Prólogo
Es una nueva era, un mundo nuevo en donde
lo tecnológico ya no existe, el mundo anterior se extinguió en el año 2222 y se
sabe muy pero muy poco de él, sólo persistió la religión (Dios). El mundo
volvió a nacer y empezó de cero. Esta nueva era (año 120) se ha convertido en
una época de guerras, y las únicas armas son cañones, flechas y espadas. Existe
solo un país (conocido) en el mundo llamado Utopia y es casi invisible en
comparación al inmenso océano, visualmente todos lo ven como el país perfecto o
al menos eso piensan de él ya que siendo el único país en todo el mundo que se
conoce esto es probable, las viviendas comunes son sótanos, solo el Reino posee
castillos inmensos, la superficie de la tierra son árboles y montañas
únicamente. En Utopía no hay sol por lo tanto no existe el calor, el día como
tal en Utopia consta de tiempo nublado, y en la noche la única iluminación es
la luna y velas. El actual rey de Utopía es Ian Tidor, un hombre de 30 años
aproximadamente, quien estudió Literatura, Arte, Leyes, entre otras cosas y
además de ser un hombre muy culto es el hombre más poderoso de toda Utopía y
del mundo, dicen que es un hombre muy apuesto y que su madre la Reina Helen a
su vez es la mujer más hermosa y poderosa del mundo, quien al quedar viuda del
Rey anterior (Hunter Tidor) quien sería el padre del Rey Ian quien tenía 17
años, tomó junto con su hijo el poder absoluto de Utopia como corresponde. Los utopianos no saben que ellos no son los
únicos en el mundo, pero todo esto cambiará en cuestión de días o quizás menos.
CAPITULO I
Estalló
por primera vez UNA GUERRA imprevista en Utopia, la nación empezó a ser
agredida por personas desconocidas, el Reino no sabía de dónde salían estas
personas, por lo que nunca se sospechó ni se había averiguado que en el mundo
hubiera otro país además de Utopia, y entonces debido a la intriga y a la baja
excesiva de población en Utopia, el Rey Ian ordenó realizar numerosas
navegaciones por barco lejos de Utopia y fue así como se toparon con barcos de
origen desconocido, los utopianos
rápidamente se apoderaron del barco y detuvieron a todos los tripulantes del
mismo. Notaron que en el barco también venían dos mujeres disfrazadas de
guerreros hombres y que ni la misma tripulación del barco lo sabía. Al llegar a
Utopia los trasladan a la Prisión del
Reino y luego de numerosas interrogaciones, una de las dos mujeres llamada
Athena habló "Ukronia es un país que está al otro lado del mundo y la Realeza Ukroniana tiene la intención de
invadir Utopia para conquistarla", el guardia le responde "Por fin
abriste la boca belleza, te salvaste de quedarte sin hermana". Luego de que Athena confiesa, la
encierran junto a Dania (su hermana) en una celda "¡Eres una completa estúpida!
Cómo se te ocurre delatar a nuestro padre Athena", Athena le replica
"Te iban a matar Dania no tuve opción, era hablar o ver cómo te asesinaban
en mis ojos", "Igual Athena, debiste haberte quedado callada, a
ninguna de las dos nos iban a matar hasta que habláramos y pues, como tú ya hablaste
ahora si nos van a asesinar porque ya no les servimos de nada a los utopianos, somos más bien una amenaza
para ellos".
En medio de la plática,
entra a la celda el General Louis
Miller, el guerrero más experimentado de Utopia y además mejor amigo del Rey
Ian y les dice "No me presento formalmente porque imagino que lo que menos
les importa es ni nombre o posición, sólo vine a comunicarles que Mi Majestad
El Rey Ian me ha ordenado hacer con ustedes lo que me plazca y ya que tengo la
curiosidad de saber por qué ustedes se arriesgaron viniendo desde tan lejos
disfrazadas de guerreras quiero que me demuestren que saben el mínimo
conocimiento en combate, así que por favor desearía que me acompañasen",
la primera reacción de Dania y Athena al escuchar esto fue mostrarse un poco
reacias a obedecer a un completo desconocido pero verse en la posición en la
que estaban no les dejaba opción. En el patio de la prisión, Louis ordena a sus
guardias que lo dejen sólo con las hermanas, procede a probar a Dania (quien es
la mayor de las dos) y quedan emparejados debido a que sus técnicas tienen el
mismo nivel, luego prueba a Athena (quien es la menor) pero ella es mucho más
experta que Dania y en menos de un minuto deja a Louis noqueado en el suelo
quejándose de dolor. Louis completamente absorto les dice "Las llevaré al
Castillo de inmediato, ¡Que impresionante!" "¿De qué demonios está
hablando?, ¿Para qué nos llevará al Castillo?" le pregunta Dania y él
sujetando el brazo que le dejó lastimado Athena le contesta concretando
"Las llevaré para que el Rey piense en la posibilidad de que ustedes
pertenezcan a la Guerrilla Personal y
Exclusiva de Su Majestad, con semejantes habilidades podrán proteger al Rey
de cualquier amenaza", Athena da un paso para atrás y mirándolo a los ojos
fijamente le dice "Discúlpenos pero, prefiero decapitarme yo misma antes
que arriesgar mi vida por el enemigo de mi nación", Louis quien no puede
creer las palabras de Athena indignado le enuncia "Al Rey Ian en Ukronia
lo han tomado como un enemigo sin razón aparente y en realidad los únicos que
han atacado a nuestra nación que estaba perfectamente en paz fueron ustedes los
ukronianos quienes han iniciado UNA GUERRA
solo por la ambición del poder, deberían estar más bien agradeciendo a los
cielos porque se le está dando una posibilidad de ser nada más y nada menos que
guerreras de Utopia, un puesto que miles de utopianos
desean conseguir, pero bueno señorita ya que no desea aprovechar esta grandiosa
oportunidad entonces le concedo mi espada para que proceda a decapitarse,
porque la realidad es que usted ni su hermana tienen alternativa", Athena
toma la espada, la coloca en su cuello y cuando está a punto de degollarse
Dania golpea a Louis desmayándolo y diciéndole a Athena "¡Corre Athena,
corre con todas tus fuerzas", Athena se niega pidiéndole que huyan juntas,
pero Dania le insiste "Es mejor que escapes sola porque así yo quedo como
testigo y les podría dar información errónea a la Guardia para que se concentren en buscar en un lugar completamente
opuesto a donde estuvieses en realidad, trata de llegar al Puerto Oscuro (el
único Puerto de Utopia) y espera a los barcos de Ukronia escondida, seguro
vendrán pronto, porque nuestro padre (el Rey Royce, de Ukronia) se va a dar
cuenta de que algo anda mal y mandará a traer los barcos, tu sabes sobrevivir
en el bosque Athena, sabes cazar y todas esas cosas, haz lo que te digo ¡YA!",
Athena al escuchar todo eso, empieza a llorar "¡No, no Dania, no sin ti!,
ven conmigo por favor no es necesario que te quedes aquí", Dania la
abofetea y sujetándole el rostro con los ojos llorosos le ruega "Tienes
que ser fuerte e ir al Puerto Oscuro lo más pronto posible por el bien de
ambas, ¡obedéceme!", Athena en medio de sollozos la abraza muy fuerte y
sale corriendo con todas sus fuerzas.
Al
momento, los guardias al ver al General Louis desmayado amarran a Dania y la
colocan en la celda movible (donde trasladan a los presos), a los segundos,
Louis recobra el conocimiento y pregunta por Athena, uno de los guardias le
informa que escapó y que obviamente Dania sabe a dónde. En cuanto al Rey Ian,
quien al enterarse que una ukroniana
escapó, enloquece reprendiendo a Louis gritándolo "¡Eres un completo
incompetente!, pero más que un incompetente un imbécil, un perfecto imbécil,
cómo se te ocurre dejar escapar a una ukroniana
en mi tierra, es una simple mujer, tú has logrado capturar a los delincuentes más
peligrosos de Utopia o dime, ¿¡se te olvida que hace unos días mi madre estuvo a
punto de ser asesinada por esos ukronianos!?",
Louis le explica la situación pero el Rey no parece entender y sale de la
habitación dirigiéndose a la salida del Castillo, Louis trata de detenerlo
diciéndole "No la vas a encontrar Ian, esa mujer es más fuerte de lo que
te imaginas, además ni siquiera sabes dónde está" el Rey Ian le dice
"¡Qué tan difícil puede ser capturar a esa mujer!, voy a aniquilar a todos
esas basuras de ukronianos que sólo
han traído desgracia y miseria a mi país", el Rey toma su caballo y sale
del Reino en búsqueda de la fugitiva ukroniana.
Louis enojado por la situación, corre a la Prisión
del Reino, llega hasta la celda de Dania a quien toma por el brazo
empujándola contra la pared exigiéndole "Digame inmediatamente el paradero
de su hermanita pero ¡YA!", Dania se ríe y le pregunta "¿Usted de
verdad piensa que le voy a decir dónde está mi hermana cuando sé que apenas la
encuentren la van a asesinar?", Louis le insinúa "No presuma de valentía,
porque a quien vamos a desaparecer si no habla es a usted señorita", Dania
con mucha pasividad le avisa "Déjeme informarle señor, que mi persona no
le va a conceder ningún tipo de información con respecto a dónde está mi
hermana", Louis no se rinde y la interroga por horas, horas y horas, pero
al ver que Dania no habla, da la orden de llevarla al Cuarto de Torturas para obligarla a confesar, cuando la empiezan a
torturar quemándola, Louis escucha unos ruidos provenientes de las afueras de
la prisión y sale a averiguar qué es lo que sucede, de pronto entra una persona
con el rostro cubierto al Cuarto
dejando inconsciente a todos los que se encontraban en la habitación incluyendo
a Louis, por último esta persona libera a Dania y se quita la máscara, Dania se
percata de que es Athena y enojadísima le jura "Te voy a matar yo a ti,
¿por qué no me haces caso nunca Athena?", Athena le dice "No soy una
niña Dania, regáñame después que no hay tiempo, ayúdame a llevar el cuerpo de
Louis a cuestas porque el musculosito este pesa mucho", Dania
desconcertada le pregunta "¿Qué demonios quieres hacer con Louis,
Athena...", Athena la interrumpe e intolerante le grita como nunca lo ha
hecho "Te ruego Dania, ¡CÁLLATE! sólo por un momento, deja de darme
mandatos y órdenes siempre solo por ser la mayor, porque déjame participarte
que esta vez a quien le toca obedecer es a ti princesa ¡y en silencio porque me
aturdes!", Dania impresionada con el carácter de su hermana le hace caso y
se queda callada.
Enseguida,
las hermanas escapan de la prisión vestidas con las ropas de los guardias de
Louis quienes siguen inconscientes. Para poder salir Athena poniendo la voz
gruesa, les comunica a los guardias de la Prisión "Alguien ha atentado
contra el General Louis, debemos llevarlo urgentemente al Castillo para que lo
atiendan", los guardias no notan nada raro y dejan salir a “los guardias
del General Louis” de la Prisión. Las hermanas llevan a cuestas a Louis por el
Bosque Perdido (donde residen los utopianos
de clase media), siendo de día (nublado), y como las viviendas son sótanos lo
único que se observa en la superficie son árboles y montañas. Ya de noche,
estando ambas cansadas deciden tomar un descanso y empiezan a hablar acerca de
lo que hicieron y de lo que harán, "Athena, no debimos habernos ido de
Ukronia, se nos olvidó que nuestro padre es el Rey de Ukronia y cuando se
entere de que hemos escapado... nos matará Athena, nos matará" le dice
Dania asustada a Athena quien le notifica "No no no no no, no te vas
arrepentir después de que hemos llegado tan lejos Dania, o sea la de la idea de
escapar de Ukronia, de disfrazarse de guerreros, y de luchar por nuestra nación
fue tuya también, no te puedes echar para atrás ahora", Dania le insiste
"Por eso mismo ahora estamos en severísimos problemas, los utopianos nos pueden asesinar en
cualquier momento, Athena nunca debimos desobedecer a nuestro padre",
Athena encolerizada le declara "Entonces explícame Dania el porqué de
nuestro padre entrenarnos toda la vida desde los 4 años como guerreras, para al
final ser unas simples princesitas encerradas en un maldito Castillo todos los
días, leyendo y leyendo libros, aprendiendo cosas que en realidad no nos
interesan", Dania razona y comprende que es verdad, "Es verdad, tienes
razón, por eso recorrimos medio mundo para probarle a nuestro padre que si
somos capaces de ser guerreras y luchar por Ukronia siendo mujeres, que no hay
que ser hombres para saber luchar", Dania añade "Oye por cierto, noté
mujeres en la Guardia del General, aquí si se les permite a las mujeres luchar,
en Ukronia debería ser así" Athena le da la razón. Rato después, empiezan
a planear lo que dirán en caso de que las atrapen "Somos esclavas de
Nuestra Majestad el Rey Royce de Ukronia y sólo cumplíamos órdenes de nuestro
Rey" dice Dania, minutos después de organizar su ruta de escape hacia el
Puerto Oscuro, abandonan a Louis quien abre los ojos inmediatamente (lo que da
a entender que escuchó algo de lo que hablaron las hermanas), y se da cuenta de
que está atado a un árbol desde cuello hasta los pies con un pañuelo en la
boca.
CAPITULO II
Por
la parte del Rey Ian, quien está aún más desesperado por la noticia de que el
General Louis fue secuestrado obviamente por la hermanas ukronianas ya que ninguno de los tres está en la Prisión, empieza a
buscar por todo el Bosque Perdido a Louis y a las hermanas, luego de 4 horas de
intensa búsqueda encuentra a Louis atado al árbol, el Rey Ian le comunica
"Lo único que quiero saber es si escuchaste algo que hayan dicho esas ukronianas", Louis apenado asiente
e informa "Lo único que logré escuchar mientras me hacía el inconsciente
fue que se dirigían al Puerto Oscuro pero, al parecer crearon una ruta de
escape especial para que no las pudiésemos rastrear", "No pude
escuchar más porque yo estaba lejos de las hermanas" agregó Louis.
Velozmente se inicia la búsqueda por la ruta normal y no por la ruta especial,
Louis le cuestiona al Rey Ian el ir por la ruta normal, el Rey Ian le advierte
"Sé que estas mujeres no son estúpidas y no dejarían que su secuestrado
escuche algo de lo que ellas dijeron sabiendo que cuando fuera rescatado se lo
diría inmediatamente a su Rey ¿no te parece?", Louis le pregunta
"¿Cuál es tu plan entonces Ian?", el Rey Ian le expone "Lo más
seguro es que las hermanas si vayan al Puerto Oscuro pero no hoy, porque el
Puerto queda muy lejos de aquí, pero obviamente ellas no lo saben ya que queda
en las afueras del Bosque Perdido y si dijeron que tomarían una ruta distinta
es porque en realidad tomarían la ruta normal para que así a la Guardia y la Guerrilla Utopiana ni se le
pase por la mente que ellas tomarían el camino común ya que serían atrapadas
demasiado rápido", Louis elogia al Rey Ian por semejante razonamiento pero
el Rey está tan enojado con él que ignora sus elogios.
Después
de un rato, las hermanas escuchan unos caballos venir a lo lejos y absortas empiezan
a correr con todas sus fuerzas pero son alcanzadas rápidamente, el Rey Ian por fin conoce a sus
famosas fugitivas, Louis apresa a Dania y el Rey agarra a Athena quien lo hiere
en el brazo y sale corriendo de nuevo pero es alcanzada por él mismo otra vez y
le coloca una espada en el cuello amenazándola “Si se le ocurre moverse voy a
asesinar a su hermana en sus ojos en menos de una respiración suya o mía”,
Athena se rinde y se deja apresar. Seguido
de esto, son llevadas al Castillo por orden del Rey, quien les ordena asearse a
ambas y colocarse ropa nueva, ya que obviamente no están nada pulcras desde que
llegaron de Ukronia, luego de asearse, van a la Corte del Castillo para ser interrogadas
y recibir su sentencia delante de toda la Realeza
Utopiana (duques, varones, marqueses,
etc).
Las
hermanas dicen todo según lo planeado (que son esclavas del Rey de Ukronia y
que simplemente cumplían órdenes), a pesar de muchas conjeturas por parte de la
Corte, se les termina creyendo ya que la historia que ellas idearon se escucha
muy real y por ello no las ejecutan sino mas bien, por intervención del General
Louis, les dan la sentencia de pertenecer a la Guerrilla Personal y Exclusiva del Rey hasta un tiempo incierto (algo
así como cadena perpetua), Athena eufórica le dice a la Corte "Preferimos
recibir una sentencia de muerte a arriesgar la vida por el enemigo de nuestro
p.... amo", el Rey Ian le aclara "Les agradezco que se ubiquen, ustedes
no tienen derecho a escoger su sentencia y permítanme informarles que a lo
único que tienen derecho es a obedecer ya que no están en posición de pedir
absolutamente nada, así que su sentencia será protegerme a mí que seré de ahora
en adelante su Majestad les parezca o no", a las hermanas no les queda más
remedio que aceptar esa condena, Athena un poco atorada suplica "Por favor
díganme, díganme qué pasará con los otros guerreros ukronianos que están presos, ¿los van a asesinar?", el Rey le
responde "Mañana a primera hora serán decapitados en la Prisión",
Athena se alborota y Dania trata de calmarla, pero Athena insiste "Por
favor, no los maten, la condena que les corresponda a ellos colóquenmela a
mí", "Athena estás loca, nos están dejando vivas de milagro ¿y tú quieres
morirte?" le reclama Dania, ni el Rey ni la Corte escucha a Athena y es
llevada junto a Dania al Cuarto de
Entrenamientos de la Guerrilla, en donde son presentadas ante todos los
guerreros y guerreras como las ukronianas,
ellas soportan el dormir en una celda, las burlas y las humillaciones por
varios días, pero llega un día que las guerreras lastiman considerablemente a
Dania lo que enloquece a Athena y golpea brutalmente a todas las guerreras,
Louis al escuchar el alboroto entra al Cuarto, agarra a Athena notificándole “Por
esto sí que te darán un buen castigo a ti y a tu hermana”, Athena se zafa de Louis
y va junto a su hermana quien apenas puede hablar por el dolor y sin embargo le
dice “No te preocupes Athena, que aunque tenga que pagar por esto yo estaré contigo”,
en ese momento entra el Rey Ian al Cuarto
y al darse cuenta de lo que sucede reprende a las guerreras diciéndoles “Que
quede claro que este suceso no lo tomo como un halago hacia mí, sino como una
ofensa al pretender que tienen la misma autoridad que yo, ¿Quién se creen que
son para tomar justicia por sus propias manos?, si estas dos ukronianas merecen ser castigadas es mi
decisión no la de ustedes, si algo como esto vuelve a suceder tengan por seguro
que los sentenciados serán ustedes”.
El Rey Ian observa el desespero de Athena por
el estado de su hermana por lo que le ordena a Louis “Cárgala y llevala a la Enfermería
para que la atiendan de inmediato”. Luego de que tratan a Dania, Athena le
agradece al Rey Ian entre-dientes “Gracias, por ayudar a mi hermana”, el Rey
Ian le dice “Ahórrese sus agradecimientos y solo cumpla su condena al igual que
su hermana” y se retira. Dania al despertar le pide a su hermana “Mas nunca
aceptes ayuda del Rey o del General Louis”, Athena le aclara “No tuve otra
opción, tu estado era verdaderamente grave Dania”, Dania le reitera “Entiendo
Athena de verdad, pero prométeme que mas nunca pedirás ayuda por mí” Athena se
lo promete, la deja descansando y se va al Cuarto
de Entrenamientos a entrenar, Louis como siempre se queda vigilando a
Dania. Al día siguiente, Athena más que aburrida va al Jardín del Castillo a escondidas de Louis (ya que no se les permite
salir de una determinada zona del Castillo) y
por primera vez observa las flores de Utopia percatándose de que en
Ukronia existen las mismas flores, Athena no nota que el Rey Ian la está
observando desde el techo del Castillo, en eso Athena se acuesta sobre las
hermosas flores pensando en su familia (su padre, su madre fallecida, en su
hermana Dania, los guerreros que venían con ellas en el barco que ya deben
estar enterrados, etc.), de pronto Athena mira a un lado y observa al el Rey
Ian mirándola, Athena pensando que va a tener problemas con él por salir del
Castillo se levanta y entra de inmediato.
A
las pocas horas, Athena va a la Enfermería a ver como sigue su hermana, en ese
momento Louis aparece y les comunica a las hermanas “Su Majestad La Reina
Helen, madre del Rey Ian desea verlas”, ambas se ponen un poco tensas pero
acceden ver a la Reina, La Reina Helen quien está en cama las observa y de
manera amigable les pide que se acerquen “Estoy consciente de que no soy la
persona a la que ustedes desean ver, pero siento mucha curiosidad y sobre todo
ahora que las veo en persona de cómo dos mujeres tan jóvenes y hermosas eran
esclavas cuando más bien parecen ser de la Realeza
Ukroniana o algo así” dice inocente la Reina, Athena se pone tan nerviosa que empieza a temblar, pero Dania con
mucha seguridad le responde a la Reina “No es la primera persona que nos lo
comenta, en Ukronia también nos decían lo mismo esporádicamente, pero para nuestra
triste realidad no somos o bueno… éramos más que simples esclavas del Reino
Ukraniano, nunca supimos nada de nuestros padres o de algún pariente y ahora
por cumplir órdenes de nuestro Rey estamos sentenciadas de por vida…”, La Reina
Helen quien se muestra muy dulce con ellas les esclarece “Aunque no lo crean,
yo entiendo la posición de ambas, pero deberían entender la posición en la que
está el Rey, mi hijo, ya que no es fácil ver a su madre moribunda a causa de un
ataque de personas desconocidas que sin razón atacan al Reino”, “La razón que
tienen los ukronianos para atacar a
Utopia es crear una derramamiento de sangre, conquistar a la nación, asesinar a
la realeza y esclavizar al resto de
los utopianos sobrevivientes para
tener el poder absoluto tanto de Ukronia como de Utopia para convertir a ambas en
una sola nación pero con un solo Rey al mando que sería su amo, aunque ustedes
más que nadie deben saberlo” agregó la Reina, Athena al escuchar esto queda
indescriptiblemente descubierta.
Las
hermanas se retiran, y al dirigirse a sus celdas, Athena le comenta con mucha
duda a Dania “Dania, estoy pensando y… creo que deberíamos echar para atrás
esta GUERRA, cuando nuestro padre llegue hablemos con él para que reconsidere
esto, vamos a matar a mucha gente inocente, piénsalo”, Dania le contesta “Athena
no seas ingenua, nuestro padre siempre estuvo demasiado decidido a iniciar esta
GUERRA, él no se va a detener y sabes bien que él nos pidió que nos
mantuviéramos distante de sus planes, que no nos entrometiéramos y más bien lo
desobedecimos escapándonos de Ukronia, lo que nos queda es apoyarlo y seguir
con la GUERRA, no podemos traicionarlo Athena, nos desterraría de Ukronia,
sería un desastre”, Athena le recalca “Es que… aunque quisiéramos seguir con la
GUERRA Dania, estamos sentenciadas, ahora somos GUERRERAS de nuestro país enemigo,
¿qué podemos hacer siendo ahora lo que somos?”, Dania se queda pensante y le
conversa “No deben tardar mucho los otros barcos, máximo vendrán en una semana,
tenemos que encontrar la manera de escaparnos del Castillo e ir al Puerto
Oscuro para unirnos a nuestros ukronianos
y luchar junto a ellos”, Athena le confiesa “Dania, yo soy muy buena luchando
pero… nunca he asesinado a nadie, no creo ser capaz de hacerlo”, Dania
indignada le dice “Y entonces ¿qué demonios estabas pensabas cuando escapamos
de Ukronia? ¿Qué íbamos a hacerle cariño a los utopianos o qué?, en el bosque tu misma me dijiste que no podía
arrepentirme, ahora no puedes ser tú la que se va a arrepentir, ten moral”, Athena
le ratifica “Si tienes razón, es sólo que… sabes que no puedo asesinar a niños
por ejemplo”, Dania le sujeta el rostro diciéndole “Ya habíamos quedado con que
no íbamos a lastimar ni a niños ni a ancianos, quédate tranquila con eso, pero
el resto de Utopia, va a ser asesinada o esclavizada y eso lo tenías muy
claro”, Athena parece “entrar en razón” y toma la mano de Dania asegurándole
“Yo jamás haría algo para deshonrar a mi país o a mi familia, sino que
sencillamente asesinar es algo que nunca he hecho en mi vida”, Dania le
confiesa “Yo tampoco, pero sé que eso es lo que tengo que hacer por Ukronia”.
Luego
de que las hermanas terminan de hablar, anochece y Athena se va al Jardín del
Castillo a escondidas de nuevo y allí
se asusta al ver que el Rey también está allí observando las flores, ella para
evitar conflictos da media vuelta en silencio para que el Rey no note su
presencia, pero cuando se está yendo el Rey Ian le anuncia “Tengo ojos en la
espalda así que no tiene que esforzarse en ocultarme su presencia señorita”
después de una pausa el Rey agrega “Ahora veo que usted infringe las reglas a
pesar de estar en la posición en la que está”, Athena absorta le afirma “En
realidad estoy dentro del Castillo porque el Jardín pertenece al mismo, señor”,
el Rey sarcástico le enuncia “¡No me diga!, ya en serio, explíqueme qué razón
tan poderosa tiene usted para desobedecer mis órdenes”, “La misma que tiene
usted para dármelas, Su Majestad” le asegura Athena, el Rey añade “Me imagino
que igual de altanera que es conmigo lo era con su anterior amo”, Athena
irritada por las palabras del Rey le informa “Yo antes era la esclava de un Rey,
ahora soy la guerrera de otro Rey el cual es usted, y mi única obligación es protegerlo,
no atenderlo, así que si me disculpa, me retiro”, el Rey queda más que cortado con
las palabras de a quien llama él “la ukroniana”,
Athena acostada junto a su hermana, empieza a preocuparse por todo lo que han
mentido ella y su hermana para llegar a donde están sólo por demostrar algo que
ella no está segura de poder lograr, piensa en que cuando su padre, el Rey
Royce llegue todo se quedará al descubierto y las consecuencias de eso aun son
desconocidas, piensa en la muerte de todos los utopianos porque a pesar de ellas ser ukronianas, la Reina Helen y el Rey Ian les han permitido vivir,
cosa que no haría cualquier Rey o Reina en sus cuatro sentidos.
CAPITULO III
Al
día siguiente, Athena y Dania son llamadas por la Reina Helen de nuevo, La
Reina notifica “El Rey Ian decidió mantenerle oculto a Utopia que hay dos ukronianas sentenciadas en la nación
porque de lo contrario la población utopiana
las aniquilará más que rápido si llegasen a salir del Reino para proteger al
Rey… Ahora les voy a dar su primera misión: asistir a un banquete junto al
General Louis y el Rey en el Bosque Rojo (donde residen los utopianos de clase alta) pero que ustedes
no van a ir exactamente a disfrutar sino a evaluar la situación del entorno del
banquete ya que todos en la Corte estamos seguros de que intentarán acabar con
la vida del Rey allí”, Athena pregunta confundida a la Reina “¿Cómo saben esa
información?”, La Reina le responde “Hay muchas personas del Reino que se hacen
pasar por gente de clase alta y no de la realeza
para lograr conseguir y descubrir información acerca de los planes que
tienen los corruptos de Utopia para destruir al Reino y así todos estamos advertidos”,
la Reina les menciona también “Por ello sabemos que quienes han estado atacando
al Reino no son solamente ukronianos
sino también utopianos corruptos que,
desean el trono al igual que los ukronianos”,
Dania entonces le cuestiona “Y si saben que la vida del Rey está en peligro si
va a ese banquete ¿por qué dejan que Su Majestad vaya al banquete?”, La Reina
asegura “Si tranquila, eso lo dijimos todos, pero mi hijo está empeñado en ir
sólo para ver las grandiosas habilidades de la mujer que igualó y de la mujer
que venció al guerrero mas experto de Utopia (Louis), por eso arriesgará
incluso su vida para comprobar si es cierto”, las hermanas entienden y acceden
ir al banquete. Ya de noche, las Athena y Dania se visten como si fueran de la realeza y salen escondidas del Castillo para
evitar sospechas e intrigas entre la misma Guerrilla,
al salir del Castillo para irse con el Rey y el General quienes las están
esperando, el General Louis queda embobado con lo hermosas que se ven las
hermanas en vestidos de corsé sobre todo Dania, al Rey Ian también le sorprende
la belleza de las hermanas pero enfoca su mirada en Athena, pero éste lo
disimula muy bien a diferencia de Louis (quien es un mujeriego declarado), las
hermanas se montan en la carroza y se van al banquete. Al llegar, cada uno
(Louis y el Rey) toma a una hermana, Louis toma a Dania y el Rey toma a Athena
para que así piensen que son familiares o simples “damas de compañía” de cada
uno.
Las
hermanas obedecen la orden de la Reina y evalúan la situación del banquete
minuciosamente. Ya que el banquete es al aire libre, Dania nota a los lejos a
unos arqueros apuntando al Rey, automáticamente Dania le hace la seña a Athena
quien voltea las mesas para proteger al Rey, ambas se quitan la falda del
vestido y luchan dejando noqueados a casi todos los atacantes en menos de 5
minutos pero sin matarlos, Louis lo único que tuvo que hacer es dar la orden a
sus guardias (quienes se encontraban escondidos) de llevárselos presos a todos.
Cuando todo parece estar bien, Athena se acerca al Rey “Todo está bien señor, puede
salir confiado yo y mi hermana estaremos a su lado”, el Rey muy serio le
corrige “Yo no necesita que me protejan a tal magnitud”, Athena se ríe y le
responde “Un Rey que posee más de 50 guerreros para su protección exclusiva sin
contar con los centenares de guardias no debería decir tal cosa”, el Rey la
mira fijamente a los ojos y le dice “No se le olvide en la posición que está, usted
solo es una condenada que cumple mis órdenes y estará siempre a mi disposición
cuando lo desee o necesite”, el Rey se monta en su caballo y las hermanas en la
carroza. Todos llegan al Castillo y cada uno se va a su habitación. No
obstante, cuando Athena ve que Dania está dormida a pesar de estar cansada se
va al Jardín a escondidas otra vez, se acuesta sobre las flores y aprecia la
hermosa noche que tanto le gusta, inconscientemente Athena se queda dormida
toda la noche en el Jardín. Al día siguiente, el Rey quien siempre va al Jardín
apenas hay tiempo nublado, observa a Athena dormida y se acerca para verla
mejor, en ese momento aparece Louis quien le pide al Rey que lo disculpe que no
volverá a quitarle el ojo de encima y antes de que el Rey diga algo, despierta
a Athena con un grito espeluznante que casi la mata, Athena quien casi muere
del susto, se levanta enojadísima, golpea brutalmente a Louis en su punto
débil, mientras Louis se retuerce de dolor ella quiere seguirle pegando pero el
Rey se pone en frente de ella, la toma de los brazos fuertemente y le dice “Cometió
un grave error al pegarle a mi mejor guerrero”, Athena hosca le grita al Rey “Está
equivocado señor, en realidad su mejor guerrera soy yo aunque no lo quiera
aceptar, ayer creo que se lo demostré”, el Rey Ian le advierte “¡Cállese!
porque cada vez que abre la boca hace que su castigo se vuelva más y más severo,
señorita”, Athena se suelta de los brazos del Rey y le comunica “Conmigo usted
puede hacer lo que mejor le parezca o le venga en gana, Su Majestad, permiso” y
se va al Cuarto de Entrenamientos.
El
Rey por su parte con una indignación y furia total, le ordena a Louis, quien
todavía está en el piso “Colócale el peor castigo ¡Muévete!”, Louis obedece.
Minutos después mientras Athena entrena con su hermana, quien no sabe nada de
lo sucedido, Louis junto a otros guerreros le explican a Athena “Tiene que
acompañarnos señorita son órdenes del Rey, va a recibir un castigo por su
comportamiento inadecuado”, Dania mas que enredada agarra por el cuello a Louis
y le pregunta “¿Qué demonios es lo que está diciendo?”, Louis le responde “Oh,
Debe ser que usted no sabe que su hermana es más grosera y altanera de lo que cree”
y se quita las manos de Dania de encima, Dania enojada trata de írsele encima
pero Athena la detiene y le pide que se calme “Estaré bien Dania, no te
preocupes, seguro lo que me interrogarán y ya”, Dania se calma un poco “Te
estaré esperando Athena”, Athena no opone ninguna resistencia y junto a Louis y
a los guardias es trasladada a Prisión
del Reino. Al llegar ahí, mujeres guerreras y mujeres guardias la empiezan
a maltratar diciendo “Este es el castigo que te mereces por insultar a nuestro
majestuoso Rey”, Athena se ríe en sus caras y mientras más se ríe más la
golpean, Louis quien ve todo lo que le hacen a Athena siente lástima y
compasión por ella y se va rápido al Castillo.
Al
llegar al Castillo, Louis ve a Dania llorando por su hermana y su sentimiento
de culpa aumenta e inmediatamente busca al Rey aconsejándole y pidiéndole “Deberías
quitarle el castigo a Athena, ella no hizo algo tan malo como para recibir
semejante castigo Ian”, el Rey le pregunta a Louis “¿Ella se ha disculpado o
pedido perdón por sus irrespetuosas palabras?, Louis le admite “...No” y el Rey
le informa “Entonces no puedo hacer absolutamente nada por ella”, Louis se
enoja “Athena lo único que hizo en realidad fue arriesgar su propia vida y la
de su hermana por protegerte en el banquete, cuando honestamente a ella le
debería importar muy poco tu vida solo por ser el hombre que la hizo presa de
una nación que no es de ella y que además la obliga a protegerlo estando
consciente de que si su amo se llegase a enterar de ello la matarían, sabes que
es así Ian”, Louis añade “Mira, sea como sea estas hermanas están destinadas a
morir y que el culpable de eso serás tú”, el Rey le alza la voz a Louis y le
sugiere “Si va a cuestionar las decisiones que yo tome o no tome deberías
largarte inmediatamente”, Louis se enoja más que él y le dice “Cuando yo estaba
en peligro quien siempre me protegía eras tú, aunque el Antiguo Rey, tu padre,
no le gustaba que fueras amigo del hijo de un simple herrero, en el caso de
Athena, el único apoyo que recibe es el de su hermana Dania, ahora mismo lo
único que debe desear es por lo menos ver a su hermana antes de que la maten
torturándola, porque vi como estaban torturando y te puedo asegurar que ella no
pasa de esta noche”, el Rey piensa mejor las cosas y le ordena a Louis “Escolta
a Dania a la Prisión para que vea a Athena y para que trate de curarle las
heridas pero igual no retiraré el castigo”, Louis se va no muy convencido y le
informa a Dania lo sucedido quien se va inmediatamente con él a ver a su
hermana.
En
la Prisión, Dania al ver a su hermana rigurosamente lastimada empieza a llorar,
Athena quien encubre su dolor, le dice “Estoy bien Dania, no debiste venir te
hubieses quedado en el Cuarto
entrenando, el Rey las pagará contigo también y es lo que quiero evitar”, Dania
no la escucha y le trata las heridas, Louis por su parte, apenado le recalca a
las hermanas “No pude convencer al Rey para que le retirara el castigo”, Athena
hace que Louis se despreocupe por ella diciéndole “En realidad no usted tenía
por qué haber hablado por mi porque el Rey hubiese podido arremeter contra
usted, por solicitar piedad hacia una simple ex-esclava ajena a la nación y
ahora guerrera condenada o algo así, sin embargo; Athena le agradezco por
tomarse la molestia de preocuparse por mi y por mi hermana”. Cuando cae la
noche, Louis se dirige al Castillo y Dania se queda con Athena, las hermanas
hablan “Ya es preocupante que nuestro padre no llegue de Ukronia, ¿no será que
nuestro padre ya se enteró de alguna de todo y no quiere arriesgar a la nación
(a Ukronia)?”, le comenta Dania a Athena, Athena está de acuerdo con Dania y
Dania le sugiere “Deberíamos pensar en algo en caso de que nuestro padre llegue
de Ukronia porque cuando pise tierra utopiana
se desatará verdadera GUERRA”, Athena promete “Apenas llegue nuestro padre de
Ukronia yo voy a convencer de que no lleve a cabo esta GUERRA”, Dania se ríe
odiosamente insistiéndole “Athena ya te lo dije, nuestro padre no va a detener
esta GUERRA más bien la va a empeorar y nosotras tampoco interceder para
detenerla, porque acuérdate que esta es una GUERRA que se tiene que llevar a
cabo en honor a nuestro abuelo, el antiguo Rey”, Athena le admite “Si estoy
consciente de que nuestro abuelo quería a estas dos tierras unidos pero no creo
que de esta manera tan sangrienta”, Dania le reclama “Athena,
independientemente como sea tenemos que unir a estas dos tierras y la única
manera de hacerlo es asesinando a la gente de Utopia, ya hablamos con que no
íbamos a tocar a niños ni a ancianos ¿qué más quieres?”, Athena le asegura “Por
más que lo intente no puedo odiar a los utopianos
porque ellos no me han hecho nada”, Dania le grita “¡¿ERES IDIOTA O QUÉ?! ¿Y
todas estas heridas en tu cara y en tu cuerpo te los hizo quién?, los utopianos Athena los utopianos, deja de ser tan compasiva y
piensa en lo que te conviene”, luego Dania se limita a terminar de tratar y
asear a Athena en silencio ya que nota que no se pondrá de acuerdo con ella por
más que la intente obligar.
Al
día siguiente, el General Louis llega a la celda informándole a Dania que tiene
que volver al Reino para seguir entrenando “Si la Guerrilla o la Guardia se
entera de que el Rey le permitió a usted venir a ver a su hermana saliendo del
Castillo puede arremeter contra usted sin pensarlo”, a las hermanas no les
queda más remedio que despedirse con la esperanza de volver a verse, Louis a
continuación lleva a Dania al Castillo quien al llegar va inmediatamente a la
habitación de la Reina Helen a rogar por su hermana Athena, La Reina siente
compasión por Dania y procede a hablar con el Rey pero éste al ver que hasta su
propia madre pide por Athena se enfurece con todas sus fuerzas y le recuerda “Madre.
¿se le olvida que por causa de esos ukronianos
usted casi muere desangrada?”, la Reina le reconoce “Entiendo cómo se siente
hijo, pero en este caso Athena no ha hecho nada como para que la sigan
torturando así, hijo usted más que nadie sabe lo que es justo y lo que no, por eso
debería pensar más en lo que está haciendo con esa muchacha, me preocupo porque
por primera vez mi hijo está siendo injusto con alguien que aunque no le guste
es parte de él, porque aunque no lo quiera admitir Athena es su mejor guerrera
a pesar de haber sido una simple esclava en su país”, luego de estas palabras
la Reina se va dejando al Rey meditando acerca del tema.
CAPITULO IV
Luego
de unas dos horas de mucho pensamiento, el Rey se monta en su caballo
dirigiéndose a la Prisión del Reino, al llegar allí observa a Athena gritando
desesperadamente debido a que está siendo azotada con látigos brutalmente por
guerreros tanto hombres como mujeres, El Rey inmediatamente ordena a los
guerreros “Deténganse y Retírense”, un guardia desconcertado le pregunta al Rey
“Su Majestad, usted dio la orden de castigarla ¿por qué ahora nos pide que nos
detengamos?”, el Rey le aclara al guardia “Usted no cuestiona mis órdenes,
usted las obedece, retírense”, todos se retiran y consecutivamente el Rey se
acerca a Athena quien se encuentra inconsciente del dolor y totalmente
suspendida sin tocar el suelo con sus brazos soportando el peso de cuerpo, el
Rey la desata rápidamente y ella cae sobre el pecho del Rey quien la sujeta
fuertemente y al sujetarle la espalda se mancha las manos de sangre, él la
carga y la lleva hasta la celda, Athena despierta y empieza a llorar por el
dolor de su espalda maltratada, la instante ve al Rey en su celda, seca sus
lágrimas y le pregunta “¿Qué hace aquí, señor?”, el Rey le responde “He venido
a absolverle el castigo y a llevarla de vuelta al Castillo”, Athena le
recomienda “No le haga caso a las súplicas de mi hermana”, el Rey le corrige “No
fue la señorita Dania exactamente quien pidió por usted”, Athena le añade “No
creo que le haga hecho caso a su General, más aún siendo él la causa de yo estar
presa”, el Rey le revela “Mi madre, La Reina Helen, fue quien pidió que la
dejaran de torturar”, Athena queda absorta y no dice nada, el Rey le menciona
también “No fue sólo por mi madre que he tomado esta decisión, sino además sensatamente
pienso que me excedí con el castigo que le impuse a su persona debido a que
ahora me estoy percatando de que se encuentra muy herida”, Athena le dice
claramente “No tiene que sentir compasión ni lastima por su esclava,
sentenciada, guerrera o como le quiera llamar, Su Majestad”, el Rey alzándole
la voz y acercándose a ella le confiesa “No es por eso que la deseo… liberar”,
Athena entonces le pregunta “¿Entonces por qué lo está haciendo, señor?”, el
Rey le admite “Porque en realidad yo le impuse ese castigo porque por primera
vez alguien se me revela de esa manera y por eso me parece injusto hacerle daño
a usted cuando el equivocado soy yo”, Athena solo permanece callada mirando el
rostro del Rey y el también se le acerca mucho a ella hasta que ambos se
encuentran prácticamente rozando sus narices, el Rey siente algo que nunca
había sentido, como una especie de SENTIMIENTO al estar cerca de Athena y ella
también siente lo mismo, ambos al darse cuenta de este SENTIMIENTO que están
sintiendo, se separan abruptamente y el Rey para disimular le comunica a Athena
“La llevaré a la Enfermería para detener el sangrado de su espalda”.
El
Rey le da su abrigo para tapar sus heridas, la ayuda a subir al caballo y ella
se sienta atrás de él sujetándole la cintura para no caerse, mientras cabalgan el
Rey le reconoce a Athena “Usted y mi madre tenían razón, no quería reconocer
que mi mejor guerrera es una ukroniana”
y Athena le informa “El último en darse cuenta de eso fue usted”. Al llegar al
Castillo, Athena es llevada por el Rey hasta la enfermería, posteriormente le
tratan las heridas y le vendan toda la espalda, las heridas fueron tan
profundas que las heridas tardarán varias semanas en cicatrizarse. Además de su
espalda, su rostro también se encuentraba un poco lastimado pero, aun así, Athena
seguía luciendo hermosa y el Rey se percata de ello. En la noche, Athena vuelve
al Jardín y encuentra al Rey recostado de un árbol, Athena de inmediato
retrocede para irse pero el Rey se acerca a ella diciéndole “El que se va soy
yo, no se preocupe”, Athena le sujeta la mano para detenerlo y le dice “No tiene
por qué irse”, en ese momento ambos vuelven a sentir el mismo SENTIMIENTO que
sintieron en la Prisión, ambos se quedan en el Jardín. El Rey y Athena
permanecen callados por mucho tiempo en el Jardín, el Rey no aguanta el
silencio y le pregunta a Athena por su espalda, ella le cuenta que está muy
bien que cicatrizará pronto (cosa que es mentira) sino que a Athena no le gusta
demostrar debilidad ante nadie, el Rey no pregunta nada más y así se les termina
la noche. Al día siguiente, la Corte manda a llamar a toda la Guerrilla, para darle la bienvenida a
unos invitados que vieneron desde Bosque Rojo hasta el Reino, las hermanas se
visten por primera vez como guerreras y obedeciendo a la Corte se presentan
junto al resto de la Guerrilla
inclinándose ante el Rey como símbolo de respeto, el Rey se queda mirando a
Athena por varios segundos igual que Athena, pero ella aparta la mirada.
Posteriormente,
los invitados llegan quienes Athena observa como personas muy refinadas, Athena
le pregunta a una guerrera acerca de estas personas, y esta guerrera quien
parece ser amigable le cuenta “Son los Hermanos Ezeer, las personas más
poderosas e influyentes en Utopia además de la realeza, el mayor de estos hermanos es Nazareth Ezeer, una mujer como
ves muy hermosa de la misma edad del Rey Ian, 30 años, ella es hija del mejor
amigo del antiguo Rey, el padre del Rey Ian, y me imagino que por eso ha sido
una de las pocas mujeres tomadas en cuenta para el puesto de Segunda Reina de
Utopia”, Athena la interrumpe y le pregunta “¿Segunda Reina?”, la guerrera le
responde “Si segunda, la primera es la Reina Helen, es decir, la señorita Ezeer
fue tomada en cuenta para ser la esposa del Rey Ian, sin embargo; el Rey Ian nunca
se ha casado porque dice no encontrar a una mujer tan valiosa para llegar a
tomar la responsabilidad del matrimonio o eso es lo que comentan, pero seguro
la rechazará inmediatamente como lo ha hecho con las cinco mujeres anteriores…
Ah, y el menor de los hermanos es Allan Ezeer, tiene alrededor de 25 o 26 años,
es soltero y además del Rey es el hombre más codiciado de toda Utopia, ¡Uff! y
con toda razón porque es demasiado atractivo, ¿no ves que tiene un toque
aristocrático?”, Athena quien sólo está concentrada en la señorita Nazareth
ignora la pregunta de la guerrera. El Rey se presenta muy cortés y educadamente
hacia los hermanos e incluso les ofrece una cena formal a ambos, Nazareth quien
demuestra ser más que apática, acepta fríamente ir a la cena.
En
la cena luego de una hora, Nazareth quien ha permanecido callada desde que
llegó del Bosque Rojo, se digna a preguntarle al Rey “Necesito saber algo Su
Majestad, ¿Cuándo me va a rechazar? Es que la verdad tengo que regresar pronto a
mi hogar a atender otros asuntos más importantes que ser rechazada, así por
favor evítese la incomodidad de mi presencia y devuélvame a mi Mansión”, el Rey
Ian se ríe muy sarcásticamente y le responde “Señorita Ezeer, no puedo
rechazarla porque usted me lo pida pero que ya que está tan apurada en volver a
su Mansión lo puede hacer inmediatamente porque que yo no la detendré, pero ambos
sabemos que usted no se irá ya que lo que su persona seguro quiere evitar es el
regaño de su virtuoso padre al llegar a casa exclamándole que cómo se le pudo
ocurrir rechazar a Su Majestad el Rey de Utopia ¿o me equivoco señorita?”, Nazareth se queda callada por un
momento y le insinúa “¿No será más bien que es usted el que quiere evitar el
sermón de su madre, cuando Su Majestad me rechace retrechándole que cómo pudo
rechazar a la hija del que fue el mejor amigo de su padre el antiguo Rey de
Utopia?”, el Rey Ian se vuelve a reír y reconoce “Tiene razón señorita, y ya
que a ninguno de los dos nos conviene rechazarse el uno al otro por nuestros
respectivos padres, permitamos que sea la misma Corte la que decida que no
podemos contraer matrimonio por nuestra mutua y recíproca indiferencia”,
Nazareth acepta culminando así la cena en la que sólo estuvieron Nazareth y el
Rey, porque Allan estaba muy cansado y decidió no ir a la cena. En la noche, por
su parte, Athena va al Jardín pero esta vez no ve al Rey y concluye con que él
está atendiendo a su “prometida” y no piensa más en ello.
CAPITULO V
Al
día siguiente, con el típico día nublado de Utopia, la Reina invita a los
hermanos Ezeer a dar un paseo en caballo por todo el Reino y el Rey pide la
presencia de la Guerrilla para
prevenir riesgos con sus invitados. Durante el paseo, Athena siente cierta
molestia al ver al Rey compartiendo con Nazareth, sin embargo; trata de obviar
ese SENTIMIENTO de incomodidad enfocándose en cumplir su “trabajo” o mejor
dicho, sentencia. Hacen una parada en un mirador y allí el Rey les da un
descanso a todos, Athena aprovecha para ir a lavarse la cara en un río cerca de
ahí, en el mismo ve a Allan Ezeer montado en un árbol tratando de coger una
fruta, pero como buen torpe se cae al suelo lastimándose la rodilla, Athena de
una vez lo ayuda haciéndole un torniquete para detener el sangrado, Allan al
instante nota que quien la está ayudando es una mujer por el gran tamaño del
busto de Athena, quien ayuda a pararlo y lo lleva hasta donde están los demás,
el Rey al ver a Athena con Allan a cuestas ayudándolo siente algo extraño, un
SENTIMIENTO que no le gusta, algo llamado celos, Nazareth de inmediato le
pregunta a Athena lo que le sucedió a su hermano y ella le explica, Nazareth le
agradece por su ayuda y consecutivamente todos regresan al Castillo para que
atiendan al torpe de Allan quien está más concentrado en Athena que en su rodilla.
Horas después, en la Enfermería, Allan ya tratado de su pierna, le pregunta al
Rey “Su Majestad ¿cómo es que esa mujer tan hermosa pertenece a su Guerrilla”, El Rey le responde con otra pregunta
“¿De quién hablas?” y Allan le responde “De la mujer que me ayudó cuando caí
del árbol”, El Rey quien disimula su disgusto con la pregunta, le inventa una
mentira ya que como lo dijo la Reina
Helen él decidió mantenerle oculto a Utopia la verdad “Ah… Athena, si… ella
junto su hermana Dania, son mis primas lejanas a quienes que desde pequeñas les
enseñaron técnicas de defensa y… después de tantos entrenamientos se convirtieron
en las mejores guerreras mujeres de toda Utopia, por lo que la Corte pensó que
ellas por ser escla… familia y expertas obviamente serían las más indicadas
para protegerme”, Allan se enfoca en preguntarle “Y Athena ¿es casada?”, el Rey
tratando de disimular su aumento de celos, le revela “No, no lo está” y en ese
momento entra Athena casualmente y pregunta por el estado de Allan “Permiso,
¿cómo sigue señor?”, Allan emocionado responde “Ahora que llegaste mucho mejor,
es mas creo que puedo hasta correr”, Athena quien está acostumbrada a que los
hombres la acortejen le dice “¿Ah sí? Qué bueno… Su Majestad, el General lo
mandó a llamar, al parecer tenemos una reunión, lo acompaño”, mientras ambos
salen de la Enfermería Allan le dice a Athena “Señorita, ¿me puede ayudar?, es
que quiero ir a ver mi hermana”, Athena sarcástica le responde “¿No estaba
usted mejor y podía hasta correr? Hágalo entonces, no creo que necesite de mi
ayuda”, terminan de salir de la Enfermería y en el camino el Rey aliviado de
que Athena entró a la Enfermería para hablar con él y no con Allan le comenta
“Es usted un poco fría por lo que veo”, Athena enredada le pregunta “¿A qué se
refiere, señor?… Ah…” Athena recuerda lo ocurrido con Allan hace unos segundos
y avergonzada se sonroja y no dice mas nada, sólo se ríe para evadir la pena,
el Rey se ríe con ella y sienten de nuevo el SENTIMIENTO que ahora parece no
dejarlos en paz, Dania los interrumpe y le informa al Rey que el General lo
está esperando.
CAPITULO VI
En
la reunión, estando toda la Corte, la Guardia
y la Guerrilla, hablan acerca de la
situación en Utopia, la Reina informa a todos “En el Bosque Oscuro (donde
residen los utopianos de clase baja)
hubo otro atentado, parece que llegó otro barco ukroniano y deben acudir de inmediato al Bosque Oscuro para prestar
ayuda”, Athena y Dania se miran a los ojos y se dan a entender que esta es la
oportunidad para escapar pero el General Louis les aclara a ellas “Ustedes
permanecerán junto a la Guerrilla en
el Castillo protegiendo al Rey mientras la Guardia
y yo vamos al Bosque Oscuro”, apangándole toda esperanza a las hermanas de
escapar. De inmediato, la Guardia y
el General salen armados camino al Puerto Oscuro, el Rey se queda en el
Castillo junto a la Reina y a las hermanas se les da la orden de estar al lado
del Rey en todo momento. Luego de una hora, al Rey le incomoda que las hermanas
lo estén persiguiendo todo el tiempo y les da una hora de descanso. En su
celda, las hermanas aprovechan para conversar “Athena, tenemos que ganarnos la
confianza de esta gente para poder escapar, de lo contrario nunca vamos a salir
de este Castillo”, y Athena le ratifica “Si tienes razón, aunque en todo caso
si nos llegamos a topar con nuestra gente (ukronianos) no nos reconocerán
porque siempre hemos cubierto nuestros rostros por ordenes de nuestro padre
porque según nadie que no sea de la realeza
ukraniana puede ver nuestros rostros”, Dania concuerda con ella “Si ya
estaba consciente de eso y lo peor es que no tenemos testigos ya que los
hombres con los que llegamos a Utopia deben estar más que muertos, pero
tranquila, nos reconocerán por el acento”, Athena le dice “Si tienes razón,
pero entonces ¿Qué propones?”, “Algo muy sencillo Athena, alguna de las dos
tiene que salir de aquí, y créeme que he observado que al tal Allan ese, le
gustas” le comenta Dania, Athena encolerizada le dice “Estas loca, ¿me estás
diciendo que enamore a Allan? ¿Y qué gano con eso Dania?”, Dania le regaña “No
seas estúpida, piensa un poco, no podemos quedarnos mucho mas aquí, nuestra
muerte es algo inminente y eso hay que evitarlo”, Athena tratando de calmarse
le expresa “Allan Ezzer, estás hablando de una las personas más poderosas de
esta nación, ¿de verdad piensas que lo
puedo conquistar? Y si así fuera ¿que gano con eso, un matrimonio con alguien
que ni determino? Dania de verdad te estás trastornada”, Dania crispada le
garantiza “Un matrimonio con alguien de tanto poder te puede beneficiar a ti y
a mi más de lo que te imaginas, tu y yo sabemos eso, primero tu saldrías de
este Castillo y te irías a vivir al Bosque Rojo, luego le dices a tu esposo
Allan Ezzer que extrañas mucho a tu hermana y llevas a mi persona a vivir
contigo, cuando veamos la oportunidad de escapar, escapamos y nos vamos al
Puerto Oscuro”, Athena estupefacta a esto le asevera “A ver Dania, ¿crees que a
una sentenciada, guerrera y ukroniana
como yo se le va a permitir casarse?, es decir, el Rey primero muerto antes de
permitir que una de sus sentenciadas viva una vida de la alta sociedad cuando
para él yo no soy más que una pobre esclava”, Dania le sostiene “Ya veremos
Athena, ya veremos”.
Luego
de una hora, el Rey manda a Dania a proteger a la Reina y Athena queda con él,
ambos van al Jardín, allí Athena le platica “Su Majestad, ¿cuál es la razón de
prohibirnos a mí y a mi hermana ir al Bosque Oscuro?”, el Rey con mirada
incrédula le replica “¿Cuál es el fin de su pregunta señorita?, es obvio el por
qué de no permitirle ir”, Athena quien no parece medir sus palabras le alega
“¿Tan temeroso esta Su Majestad de que le abandone y regrese a mi tierra?”, el
Rey la mira a los ojos acercándosele y le resalta un poco vacilante “De verdad
es impresionante como personas tan insignificantes como usted se creen tan
valiosas”, Athena se aferra a sus palabras “Entonces dígame, ¿por qué
últimamente siempre trata de tenerme cerca?, ¿por qué no escogió a mi hermana
para que lo proteja en estos momentos y no a mí? ¿Cuál es su interés hacia mi
persona señor?”, el Rey con mirada desafiante le asegura “Créame señorita, que
a este Rey que tiene usted en frente jamás le interesaría una esclava como
usted, no por ser esclava sino por ser ciudadana de un país que está poniendo
en peligro la seguridad de mi nación” y se va dejando a Athena sola. Rato
después, Allan Ezzer empieza a buscar a Athena por todo el Castillo, la encuentra
en el Jardín y se acerca a ella comentándole “Ser guerrera de su propia familia
debe ser de verdad pesado”, Athena desorientada le pregunta “¿De qué me está
hablando joven señor?”, Allan le afirma “El Rey Ian me explico su situación,
que usted y su hermana son primas de él y como son expertas desde pequeñas en
combate fueron escogidas para protegerlo”, Athena recuerda las palabras de la
Reina cuando dijo que el Rey había decidido mantener en secreto la existencia
de dos ukronianas viviendo en el Castillo
y le ratifica “Oh, sí bueno aunque no es tan difícil, quien más que la familia
para… proteger a Su Majestad ¿no?”, Allan sonriente le asegura “El Rey al
parecer no le gusta que lo protejan mucho, lo vi bañándose hace unos minutos en
el Río que está cerca de aquí, me extraño que estuviera allí y no aquí en el
Castillo con sus guerreros”, Athena sigue hablando con Allan pero queda con la
inquietud y curiosidad sobre el Río mencionado por Allan.
En
la noche, Athena espera a que Dania se duerma y sale a buscar el Río, atraviesa
algunos arbustales y arboles, hasta que finalmente ve el Río, Athena recuerda
que lo que más le gusta hacer es nadar, sin pensarlo se quita la vestimenta y
se lanza desnuda de clavado al Río, luego de nadar unos minutos, se voltea y
detalla al Rey sentado sobre una roca mirándola, Athena súper sonrojada le
grita “¡¿Qué hace allí, Su Majestad?!”, el Rey sentado sobre una roca con la
mirada más tranquila del mundo le aclara “Estoy en mi Río señorita, ahora le
pregunto yo a usted ¿Qué hace en mi Río?”, Athena quien se hunde hasta el
cuello para que el Rey no vea su desnudez le responde “Pues… bañándome, disculpe
el atrevimiento, pero no se preocupe que no volverá a pasar, Su Majestad”, el
Rey le confiesa “No tiene que hundirse tanto señorita, no se preocupe que su
cuerpo no es el primero que veo desnudo, además de que no tengo la mínima
intención de observar algo que no me parece en absoluto atractivo”, Athena
furiosa y apenada a la vez por las últimas palabras del Rey le pide “¿Puede por
favor Su Majestad voltearse para vestirme e irme a mi celda?”, el Rey le
informa “No se tiene que ir, yo también me bañaré” y se empieza a desvestir en
frente de Athena, Athena se voltea y le esclarece “Señor, ¿Qué está haciendo?,
¡Por dios!”, el Rey salta desnudo al
Río, Athena voltea y de pronto el Rey sale del agua poniéndosele a ella en
frente, Athena le amenaza “Señor, de verdad le estoy diciendo que me quiero ir
a mi celda, así que por favor apártese o no respondo”, el Rey esbozando una
sonrisa descarada le pregunta “¿Me está amenazando, señorita?”, Athena empieza
a temblar de frio y le indica “Es sólo una reco…mendación señor, usted está
cons…ciente de mis habilidades”, el Rey le pregunta otra vez “¿De verdad me
quiere golpear?”, Athena temblando con mas notoriedad le revela “Si, se...ñor,
por...favor, dé..jeme sa…lir”, el Rey la toma de los brazos para apretarla
contra su pecho abrazándola y antes de que ella diga algo él le precisa “La
abrazo porque veo que se está congelando, vaya y vístase, y mañana hablamos de
esto señorita” y la suelta, Athena sorprendidísima por la acción por no decir
atrevimiento del Rey de abrazarla estando ambos desnudos, se viste y se va
corriendo a su celda. Al día siguiente, a Athena mas que apenada se ve en la
necesidad de ir a la habitación del Rey para informarle “Buenos días señor, su
madre… perdón la Reina lo solicita en la Salón
de la Corte, por favor acompáñeme”, el Rey en silencio la sigue hasta el Salón.
CAPITULO VII
Durante
la reunión hablan acerca de lo mismo “LA GUERRA EN UTOPIA”, todos miran a las
hermanas culpables de esta situación, Athena no soporta las miradas y le aclara
a la Corte “Tengo un plan, sé que no soy la más adecuada para idearlo pero… se
me ocurre algo”, el Rey la observa lascivamente diciéndole “Hable señorita,
quiero escuchar su plan”, Athena continua “Mi hermana y yo hemos estado
encubiertas por el Reino, por lo que sé nadie que no sea la Corte sabe de nuestros orígenes ukronianos, entonces propongo algo…
Díganlo, pero sólo a los ukronianos,
mi hermana y yo somos ukronianas,
ustedes nos tienen secuestradas, y nosotras queremos volver a Ukronia lo cual…”,
el Rey la interrumpe “¡¿Nos está diciendo que las dejemos escapar señorita?!”, Athena
sin soportar la interrupción puntualiza “Señor, si me permitiera terminar mi
enunciado entendería de mejor manera mi plan a su conveniencia… Más que nadie
mi hermana y yo sabemos quiénes somos y por qué estamos aquí, tenemos
suficiente con ser vistas por todos como una escoria, así que por favor no nos
crea cretinas al pensar que podemos escapar así como así, usted más que mi
persona debería de saberlo Su Majestad”, el Rey le reitera “Entonces no permita
que piense eso señorita y explíquese mejor”, Athena prosigue “Si me permite… mi
hermana y yo somos ukronianas,
ustedes nos tienen secuestradas, y nosotras queremos volver a Ukronia lo cual
para cualquiera es muy obvio, nosotras conocemos la mentalidad de los ukronianos, es decir de nuestra gente y
sobre todo de los guerreros ya que fuimos entrenadas desde niñas por ellos, y
sé que lo único que quieren es asesinarlo Su Majestad, lo que quiero decir con
todo esto, es que nos utilicen como un señuelo a mi hermana a mí, nosotras los
traeremos diciéndoles que aun hay mas ukronianos
aquí en el Reino y allí la Guardia
y los Guerreros intercederán y los
sentenciaran”, allí Dania quien ya sabía de plan intercede “Pero haremos todo
esto con una condición señor, déjenlos vivos; queremos hacer este trato con Su
Majestad porque sabemos que si ustedes los encuentran primero los asesinarán y
es lo que queremos evitar, de esta manera se beneficiaría Utopia y también
Ukronia al no ser asesinados”, Athena añade “salvaríamos en parte a las dos
naciones señor sin perder los intereses y necesidades de ambas”; el Rey
conversa con la Reina y la Corte para
tomar la decisión de aceptar o no ese plan, luego de minutos que resultan horas
para las hermanas el Rey anuncia “Queda aceptada la propuesta, pero tienen que
jurarle al Rey que no incumplirán las leyes de Utopia porque de lo contrario
serán decapitadas en frente de su Rey quien no debe tardar por llegar ¿verdad?”
las hermanas se sientes descubiertas por un instante pero Dania muy segura de
sí misma recalca “Sabemos a qué nos enfrentaríamos si traicionamos a Su
Majestad”, Athena mira al Rey asegurándole “Si llegamos a escapar aceptaríamos
la muerte inminente sin resistencia alguna, Su Majestad” ambas hermanas se
arrodillan ante el Rey mostrando su “fidelidad” quien acepta sus alabanzas.
Las
hermanas junto al Rey se montan en los caballos, Athena y el Rey se miran y al
presenciar el SENTIMIENTO que ya no los deja en paz, miran hacia otro lado, la
Reina quien los despide a todos le promete al Rey “Les explicaré su ausencia a
los Ezeer de la mejor manera, cuídense los tres, te amo hijo”, el Rey le sonríe
a su madre y emprende su camino hacia el Bosque Oscuro junto a las hermanas. Durante
el recorrido, mientras Athena está un poco lejos, el Rey le pregunta curioso a
Dania “¿En Ukronia también existen mujeres guerreras?”, Dania con mucho rigor
le responde “No Su Majestad, nosotras somos o bueno fuimos los experimentos del
Reino por decirlo así, para descubrir si una mujer puede luchar al igual que un
hombre, y pues el experimento no sólo salió bien conmigo al ser la mujer que
nadie ha podido vencer, sino que con mi hermana se superaron las expectativas
al ser la única mujer que nadie ha podido siquiera igualar jamás”, el Rey
curioso le interpela “¿De verdad absolutamente nadie ha logrado ser igual de
ágil y fuerte que ustedes?” Dania le responde con la verdad pero escondiendo
siempre su verdadera identidad “Sólo nuestro… nuestra antigua Majestad, el Rey
Royce me llegó a vencer a mí una vez y a mi hermana la pudo igualar y pues al ver
nuestras habilidades fue cuando decidió mandarnos a Utopia y… usted sabe el
resto”, el Rey parece creerle a Dania y ordena “Dejemos descansar un rato a los
caballos”, Athena y Dania se bajan de sus caballos y escuchan a alguien
cabalgando, rápidamente el Rey sonríe y grita “¡Louis!”, las hermanas observan
al General sólo, lo que las sorprende sobre todo a Dania quien lo mira de
manera especial lo que llama la atención de Athena, el General de inmediato se
baja de su caballo y le pregunta al Rey sobre la presencia de las hermanas, el
Rey inteligentemente le explica todo, consiguientemente Louis le informa a los
tres “He vuelto porque al parecer los ukronianos
se han camuflajeado entre utopianos
para que nos sea casi imposible reconocerlos, necesitamos alguna pista para
poder diferenciarlos de nuestra gente, por ello deje a la Guardia encargada de
todo en el Puerto Oscuro y me vine sólo a preguntarles por el aspecto físico de
su gente”, Athena un poco dudosa le confiesa “Los ukronianos estamos marcados de nacimiento por una cicatriz en el
cuello- y se aparta el pelo para mostrarles su cicatriz- así es como nos
diferenciamos de los utopianos”, Louis convencido les comenta “Bueno ya sé
entonces, pero por lo pronto necesito o más bien necesitamos descansar, sino no
vamos a rendir Su Majestad”, el Rey asintiéndole agrega “Si, en eso estábamos
en realidad antes de que llegaras, yo necesito alimentarme y asearme, si
quieren hacer lo mismo síganme”.
Luego
de comer todos juntos, el General les comenta “Conozco un río cerca de aquí, vamos”.
Al llegar al Río Athena recuerda el evento ocurrido con el Rey pero trata de
hacerse la olvidadiza y ni siquiera mira al Rey, Dania le dice al General
“General dígame cómo se supone que nos vamos a bañar todos juntos, ¿se le olvida
que somos mujeres?”, el Rey responde por el General “Pueden bañarse con ropa,
de todas maneras ustedes trajeron vestimenta para cambiarse”, Athena con
singularidad le aclara “Señor, General, nosotras no tenemos problema alguno con
que ustedes se bañen, es más si desea los podemos esperar en los caba…”, en
cuestiones de segundos Athena se vio interrumpida cuando son empujadas ella y
su hermana al Río por el mismo Rey y el General, todos empiezan a reírse, disfrutar
y relajarse del día tan agotado que tuvieron. El buen rato dura unas 2 horas,
luego todos se cambian y se montan en sus caballos excepto Athena quien aun no
esta lista, Dania sin que le pregunten dice “Ahora se tarda un poco para vestirse
ya que todavía tiene las heridas… muy sentidas y cabalgar le lastima mucho”, el
Rey se siente culpable porque pensaba que ya esas heridas habían curado y les
dice a Dania y a Louis “Adelántense ustedes, Louis ya sabes donde vive el Conde
nos vemos allí y llévense mi caballo yo llevaré a Athena en el de ella”, ambos
un poco confundidos obedecen y se van.
CAPITULO VIII
El
Rey encuentra a Athena detrás de un árbol cambiándose con la espalda
descubierta y le observa las heridas, él se acerca y la abraza por detrás,
Athena se asusta y se apena porque esta semidesnuda “Su Majestad… ¿Qué está
haciendo?”, el Rey con lagrimas en los ojos le responde “Esas marcas son por
culpa mía”, Athena desconcertada le asegura “Usted más bien impidió que me siguieran
lastimando señor no se sienta culpable” y se zafa de los brazos del Rey y se
coloca rápidamente la ropa y añade “Esas marcas en mi espalda son producto de
mi desobediencia hacia usted, no tiene que sentir remordimiento por una pobre
esclava analfabeta”, el Rey ahora con expresión seria le confiesa “Usted no
parece ser ninguna analfabeta señorita, tampoco su hermana, todas sus palabras
están llenas de sabiduría, a veces me pregunto si de verdad usted es una
esclava”, Athena empieza a aterrarse y con plena confianza asegura “Todos en
Ukronia reciben una educación por igual señor, no hay discriminación, tantos
los esclavos como los Reyes reciben el mismo nivel de educación” (cosa que es
verdad), el Rey un poco ofendido le aclara “Aquí en Utopia también hay
educación para todos por igual, solo que se les aplica ciertas restricciones
debido a su posición social”, Athena quien se siente indignada le reclama
“¿Posición social? ¿Es que es pecado ser pobre señor? No todos son dueños de un
país como usted ni como mi… Ni como muchas personas de la alta sociedad”, el
Rey ya furioso le alza la voz “¡No critique mi manera de gobernar, cada Rey
gobierna su país como mejor le parezca señorita!”, Athena segura de sí misma
reitera “Cada Rey debe regirse de acuerdo a las necesidades de su gente, no a
sus necesidades propias”, el Rey toma por los hombros a Athena y enojado le
advierte “Cállese señorita o yo callaré esos labios suyos apropiadamente”,
ambos sienten de nuevo el SENTIMIENTO que los atormenta y Athena le informa “No
me callaré señor, haga lo que usted crea correcto conmigo”, el Rey estruja el
rostro de Athena y le avisa “La callaré entonces señorita” y la besa
vehementemente, Athena le corresponde al beso colocando sus manos en el pecho
del Rey, el Rey cada vez la besa con mayor intensidad y baja sus brazos hasta
la espalda de Athena y al apretarla Athena grita debido a las heridas, ambos se
separan y Athena ruborizada le pide “Señor, no vuelva a besarme”, el Rey se
acerca de nuevo a ella y le pregunta “¿Por qué Athena?”, Athena con los ojos
llorosos le confiesa “Temo que me estoy volviendo loca por usted señor y no
deseo enamorarme sola y menos de usted”, el Rey se acerca aun mas a Athena y
con lagrimas en los ojos le confiesa también “Mas loco estoy yo por usted y
déjeme decirle que no se está enamorando sola, porque cada vez que la tengo
cerca un SENTIMIENTO crece dentro de mí, y necesito besarla, necesito tenerla
Athena”, Athena llorando le advierte “Aléjese de mi señor, no le conviene estar
conmigo, va a haber una GUERRA si usted y yo llegáramos a estar juntos”, el Rey
le declara “No me importa sacrificar todo lo tengo señorita, porque a quien
quiero tener es a usted, se metió en mi vida y en mi mente y ahora me es
imposible alejarme” y la vuelve a besar con más ganas todavía.
Athena
intentó advertirle al Rey que se alejara de ella, pero él no quiere hacerlo y
ella tampoco quiere alejarse, Athena teme que cuando el Rey Royce llegue de
Ukronia los asesine a ambos al ver que están juntos, el Rey Ian no está
consciente de que Athena es la hija de su peor enemigo a quien jamás le ha
visto la cara, el Rey piensa que el único riesgo que corre al estar cerca de
Athena es perder su fortuna al enamorarse de una ukroniana esclava quien es ahora su prisionera, dos personas
enemigas enamoradas pagarán grave las consecuencias. Estos amantes han decidido
llevar en secreto su relación a menos por un tiempo. Ambos continúan su camino
hacia el Bosque Oscuro, al llegar allí se van a la casa del Conde y encuentran
a Dania y al General ideando un plan para atrapar a los ukronianos. Todos idean el plan perfecto: se esconderán en el
Puerto Oscuro y esperaran a que lleguen los ukronianos
en barco, allí solo Athena y Dania aparecerán y convencerán a los ukronianos de que eran esclavas del
Reino Ukronianos mientras los demás permanecen ocultos en los arbustos (como
nunca antes han vistos los rostros de ellas les creerán que son esclavas al
simplemente mostrarles la cicatriz) y a continuación los llevaran hasta el
Reino donde los encarcelaran de por vida, Athena y Dania hacen todos esto
únicamente para que no maten a su gente y además para ganarse la confianza del
Reino (aunque esto ya las hermanas lo están dudando porque al parecer están
deseando quedarse en Utopia para siempre, Athena esta perdidamente enamorada
del Rey Ian y Dania parece no poder ocultar más que ama intensamente al General
Louis). Realizan el plan como lo idearon, al amanecer (día nublado) se esconden
entre los arbustos, ven a los ukronianos
armados llegar en unos 12 barcos aproximadamente, las hermanas salen con el
cuello descubierto para que las identifiquen como ukronianas, los ukronianos
bajan las armas mientras las hermanas empiezan a hablar con ellos y
convencerles de que hay otros ukronianos
encarcelados pero todo se sale de control cuando unos de los de Guardia Utopiana da la orden de atacar a
los ukronianos (incluyendo a las hermanas) delatando así su presencia, los ukronianos se sienten engañados por las
hermanas y empiezan a atacarlas (obviamente nadie puede con ellas) pero ellas
solo los golpean pero no los lastiman demasiado por ser su gente, esa orden que
dio el guardia fue en contra de las órdenes del General y del Rey, por lo que
ellos salen a tratar de calmar la situación pero es imposible y no les queda de
otra más que sacar a Dania y a Athena de allí, ellas empiezan a llorar
desconsoladamente al ver como acribillan a su gente en frente de sus ojos,
ellas tratan de zafarse de los brazos de ellos, pero no pueden porque para
controlarlas las esposan de manos y pies, ellos cuatro se van lejos de esa
matanza.
Llegan
a la casa del Conde, allí les quitan las esposas, ellos tratan de calmarlas
pero ellas no parecen entender “¿Por qué no evitaron que ejecutaran la orden?
El trato era que no los matarían dimos nuestra palabra pero ustedes
incumplieron la suya, ¡no lo entiendo!”, el Rey le responde a Dania “Entiendo
su confusión, pero comprenda que no pudimos hacer nada, ese guardia incumplió
nuestras ordenes y por eso será condenado mañana mismo”, Athena quien parece
absorta ante la situación dice “Debieron quedarse allá, no tenían porque venir
aquí solo por nosotras, sabemos defendernos y lo sabe”, el General le aclara
“Supimos que no aguantarían ver morir a su gente frente a sus ojos y que
arremeterían en contra de nuestros guardias y tampoco podíamos permitir eso”,
Dania indignada y confundida pregunta “¿Creen que íbamos a asesinar a su gente?
Sabemos bien que si les tocamos un pelo a sus uniformados rebeldes nos
mandarían a la horca al instante, de eso estamos conscientes mi hermana y yo”.
El Rey toma de la mano a Athena y se la lleva a una habitación, la empuja
contra la pared y desesperado le confiesa “Yo no te lastimaría nunca, nunca,
que no te pase por la cabeza que te haría daño, el amor que siento hacia ti no
me lo permite”, ella llorando le contesta “Eso lo dice ahora su Majestad, pero
cuando me vea como una amenaza para su nación no lo pensara dos veces, pero no
se moleste por ello porque estoy consciente de eso”, el Rey le sujeta el cuello
y le jura “Te amo ahora y te quiero ahora, todo lo que hago y haga a partir de
ahora será pensando en ti” y la besa.
Luego
en la noche, Athena y Dania quedan solas y Dania no soporta la incertidumbre y
le pregunta a su hermana “¿Estas enamorada del Rey?”, Athena quien no esperaba
esa pregunta le responde con otra pregunta “¿Estas enamorada del General?”,
luego de un momento de silencio ambas se ríen y se abrazan, Dania le advierte
“Nos mataran Athena, nos mataran, sean ellos o nuestro padre, pero nos
matarán”, Athena consciente de las palabras de su hermana corrobora “Lo sé,
pero me he privado de muchas cosas en mi vida por las adversidades, no
permitiré que me quiten el único amor que he sentido en mi vida por alguien”,
Dania como hermana mayor le aconseja “Tienes solo 20 años Athena, a pesar de tu
gran inteligencia eres muy inocente en ese aspecto, asegúrate de que el Rey no
quiera solo…”, Athena la interrumpe “¿Y tú estás segura de las intenciones del
General?”, Dania agacha la cabeza y le confiesa “Athena es primera vez que me
enamoro así, pero si me siento amada, sé que no es correcto pero pero…”, Athena
completa la frase “Mientras sabes que menos puedes mas quieres…”.
CAPITULO IX
Al
día siguiente todos se preparan para visitar a los ukronianos que quedaron vivos del ataque del día anterior y fueron
encarcelados en la Prisión del Bosque Oscuro, al llegar a la Prisión Dania y
Athena no pueden creer que están viendo, los hombres con quienes ellas llegaron
a Utopia en barco están vivos, están presos pero vivos, el Rey no los condenó a
muerte, Athena logra hablar con uno de los hombres y éste le dice “El Rey vino
a hablar con nosotros 1 semana después de que nos condenaran y nos dijo que si
no fuera por una de las esclavas que venían con nosotros en el barco que rogó
por nuestras vidas ya estuviésemos bajo tierra y supongo que de la señorita que
él habló era de usted”, Athena con lagrimas en los ojos le confiesa “Si soy yo,
pero fue porque no podía soportar la idea de que los asesinaran así como así,
pero dígame ¿estarán presos por siempre?, el hombre le responde “No, el Rey
supuestamente nos iba a trasladar al Bosque Rojo para trabajar en servicio de
las personas de la alta alcurnia, aun nos sorprende que no nos haya ahorcado o
degollado inmediatamente, al parecer no es tan mal Rey y que me perdone Su
Majestad el Rey Royce”. Cuando se devuelven a la casa, Dania se va a acostar y
el General se va a entrenar con la Guardia y la Guerrilla, Athena sale un
momento al jardín de la casa, ella se sienta en un lugar ya un poco lejano de
la casa, el Rey se sienta a su lado “Al parecer las plantas son tu adoración”,
Athena sonríe y comenta “En Ukronia no hay plantas tan bonitas, deber por eso
que las que de acá me llaman tanto la atención”, ambos se quedan mirando y él
se acerca a ella hasta poner sus labios en los de ella.
Pasan
los días y todos regresan al Castillo, Nazareth y Allan siguen en el Castillo
cosa que se olvidó por completo al Rey y a Athena, pero ahora hay un nuevo
problema… “Hijo, tengo que hablar contigo y es urgente”, el Rey le dice a Helen
que está bien y se van a la habitación de ella “¿Qué ocurrió madre?”, la Reina
responde “Te casarás la próxima semana con Nazareth Ezeer, ya la Corte no quiere
esperar más por tu matrimonio y la señorita Nazareth es la mejor opción para no
decir única, y no me digas que no aceptarás porque no voy a permitir que por
sexta vez rechaces a una jovencita sólo porque no quieras casarte y ya”, el Rey
sólo se ríe y toma las manos de su madre y le avisa “Si me voy a casar madre,
pero no con Nazareth Ezzer, ya después usted sabrá con quien”, la Reina muy
decidida le comunica “Ya todo está arreglado Ian, no puedes decir que no, y no
me digas que con quien te quieres casar es con Athena porque no es por la
muchacha sino que sabes bien que es imposible que ustedes dos lleguen a estar
juntos y menos casados legítimamente, la Corte nunca lo permitiría y tú lo
sabes”, el Rey ya serio le anuncia a su madre “No sé cómo lo descubrió madre,
pero debe saber que Athena es la única mujer de la que me he enamorado, todas
las mujeres anteriores que he tenido han sido… nada madre y usted lo sabe, no
voy a renunciar a este amor por mi posición”, la Reina con un nudo en la
garganta le recomienda “Debes renunciar, no eres cualquier persona, eres
alguien de quien depende toda la nación hijo, y como no iba a descubrirlo
después de notar como veías a Athena y como ella te veía a ti, la misma mirada
de tu padre y la mía… Tienes que casarte Ian, con Nazareth, te daré 2 días para
que informes a Athena de esto”.
Pasan
dos días y el Rey sigue dispuesto a no casarse y estar con Athena, la Reina ya
sin saber que hacer toma una decisión drástica y convoca a todos (incluyendo a
la Guerrilla) a una reunión, en la reunión la Reina sin rodeos anuncia
“Bienvenidos sean todos, vengo a dar dos excelentes noticias y quiero que
ustedes sean testigos, la primera es mi hijo Ian se va a casar y nada y nada
menos que con la señorita Nazareth Ezzer (ella está también en la reunión junto
a su hermano Allan)”, todos en la reunión se quedan petrificados sobretodo
Athena pero ella finge ser fuerte, la Reina continua “Pero eso no es todo, la
otra buena noticia es que nuestra mejor Guerrera Athena contraerá matrimonio
con Allan Ezeer, hemos casado a dos hermanos con dos grandes personas, el Rey
de nuestra nación y la mejor guerrera de la misma”, el Rey se levantan de la
mesa y Athena reclama “¿Qué significa esto?”, Allan le responde “Le confesé a
la Reina que estoy enamorado de usted y me ayudó a planificar nuestra boda,
será en dos semanas”, Athena mas confundida aun le pregunta “¿Y quién le dijo
que yo me quiero casar con usted?”, Nazareth permanece en silencio, la Reina se
defiende “Tomé la decisión que creí correcta, te tengo mucho aprecio Athena y
agradece la gran oportunidad que te estoy dando”, el Rey enojadísimo grita
“¿Quién se creen ustedes para ahora buscarle esposas y esposos a la gente?,
cada quien tiene la plena libertad de casarse con quien le plazca, y sé que a
esta Señorita (Nazareth) no le apetece casarse conmigo, al igual que a la
Guerrera no le apetece casarse con el Señor aquí presente (Allan), yo no me
casaré porque estoy ena…”, Athena lo interrumpe porque sabe las consecuencias
que tendrán ambos si se llega a descubrir su relación “Acepto, agradezco sus
buenas decisiones Su Majestad, llevare a cabo este matrimonio y estoy segura
que el Rey lo hará también, con su permiso…” y Athena sale corriendo de la Sala
y el Rey sale tras ella, la Reina disimula diciendo “Seguro se deben estar
felicitando el uno al otro ahora, no se preocupen”. La Corte empieza a discutir un poco el tema del matrimonio entre un
hombre de la alta jerarquía (Allan) y una ukroniana
que fue esclava, Allan se defiende “Me
casaré con Athena porque yo soy quien asume las responsabilidades de este
matrimonio, si yo estoy dispuesto el matrimonio se puede llevar a cabo ¿estoy
en lo correcto?”, la Reina Helen apoyándolo añade “Es verdad, quienes tienen la
última palabra son la alta jerarquía y si usted está dispuesto Sr. Allan,
Athena y la Corte lo estarán también ¿no es así señores?”. A la Corte no le queda más remedio que
aceptar el matrimonio ya que toda persona de la alta jerarquía tiene derecho a
escoger la persona con quien se va a casar sea quien sea, pero siempre y cuando
ésta sirva directamente al Rey, y como Athena es la Guerrera personal y más
importante del Rey Ian el matrimonio es completamente posible a pesar de ser
una ukroniana.
El
Rey toma por el brazo a Athena “¿Qué sucede, te casaras con Allan?”, Athena
llorando le esclarece “No podemos hacer mas nada, si se descubre que usted está
ligado conmigo a mi me asesinaran y a usted le quitaran el trono”, el Rey
desesperado le insiste “Yo no voy a permitir que alguien te lastime Athena, y
por mi trono no te preocupes, lo dejaré en manos de uno de mis primos que están
aptos para dirigir a la nación, para así tu y yo irnos lejos”, Athena le sujeta
el rostro haciéndole entrar en razón “¿Y adonde nos iríamos Señor?, no podemos
escapar a ningún lado, nos perseguirán hasta que nos tengan en sus manos y nos
asesinarán”, el Rey la toma por el brazo y se lleva hasta su habitación
“Athena, por favor, desde que te conocí o no, más bien desde que te vi en el
Bosque Perdido supe que eras tú, que eras tú la persona con quien moriré, así
que digas lo que me digas, yo te diré algo TE AMO, y aunque nos casemos te
seguiré amando y sé que tu a mi también” y besa a Athena con lagrimas en los
ojos. Al día siguiente el Rey toma su lugar junto a su futura esposa Nazareth
Ezzer quien pasará a llamarse Nazareth Tidor y Athena quien “no tiene apellido
por ser una esclava” pasará a llamarse Athena Ezzer, Dania se entera de toda la
situación y se lamenta por su hermana “No puedo creer que todo haya pasado
porque yo quería que pasar en un principio, que te casaras con Allan, perdóname
y lo siento de verdad hermana”, Athena la abraza y tranquilizándola le dice
“Estaré bien hermana, es lo que más me conviene, casarme con un hombre de alta
jerarquía”, Dania le dice “Por lo menos Allan es de la alta sociedad y puede
escogerte a ti como su esposa, Louis por ser de clase baja no puede pedir
casarse conmigo”, Athena la consuela “El matrimonio no es algo obligatorio en
la vida solo en la ley, ámense como les sea posible, ámense…”.
CAPITULO X
Durante
una reunión la Corte establece las fechas de los matrimonios próximos, en una
semana se casarán los Ezzer (Allan y Athena) y al día siguiente se casará el
Rey, ya que realizar dos bodas en un mismo día está totalmente prohibido. Esa
misma tarde, Nazareth al ver la indiferencia de su futuro marido le comenta con
una mirada triste “Es el precio de ser niños ricos, tenemos que dejar que
dirijan nuestras vidas como mejor les parezca, a pesar de que la vida sea la
nuestra no tenemos ni voz ni voto para decidir en ella”, el Rey sólo la mira
con resignación al verla probarse el vestido de novia y le pregunta “¿Ha amado
a alguien Nazareth?”, Nazareth un poco inerte le responde “Si… pero a esa
persona la muerte se encargó de llevársela hace ya demasiados años, yo era
apenas una adolescente y no sabía muchas cosas, pero si supe amar… pero en 8
días estaré casada con la persona que menos me imaginé”, ambos se miran con una
mirada de gran resignación y dolor, éstas personas no se aman pero se
entienden, lo suficiente para soportarse toda la vida. Por otra parte esta
Athena, probándose su vestido de novia con el molesto de Allan diciéndole
“Deberías bajar un poco de peso, estas maravillosamente buena amor mío, pero
uno o dos kilos menos no estarían de mas para que el vestido no te apriete
tanto el busto”, Athena irritada le deja claro “A la que le corresponde ver los
errores que tenga el vestido o mi cuerpo es a mí, ocúpese de su traje Allan que
está demasiado anticuado para hoy en día”, Allan obedece y antes de irse besa
sorpresivamente a Athena en la mejilla quien opta por controlarse ya que no
puede dejar lastimado a su futuro marido para la boda, “aunque no sería tan
mala idea” piensa ella.
Todas
las noches Athena y el Rey se han estado viendo en el Jardín del Castillo y algunas veces en el Río, la noche anterior a
la boda mientras están en el Jardín el Rey le propone a Athena “Vamos a dar un
paseo, el bosque del Reino de noche es una maravilla”, ella acepta y se van en
el caballo hasta el bosque, ambos bajan del caballo y en medio del silencio él
le pregunta “¿Athena quieres estar conmigo? Sé que te vas a casar y yo también
pero te deseo tanto como te amo”, Athena le responde “No confío en nadie más
que no sea usted, también lo deseo”. Ambos cada vez se acercan mas y mas, los
besos intensos no parecen bastar, él sujeta su cuello y luego baja las manos
hasta sus caderas las que aprieta fuertemente, las manos de él empiezan a subir
de nuevo lentamente, ella toma las manos de él y las coloca en sus pechos, las
manos de ella recorren el pelo de él, después el pecho, luego la cintura, la
ropa sobra, él empieza a desvestirla sin dejarla de besar, ella le quita la
camisa, luego el pantalón, él la pega más a su cuerpo abrazando y besando cada
parte de su cuerpo, ella recorre el cuerpo musculoso de él con las manos, él la
sujeta fuertemente mientras van acostándose en suelo encima de sus ropas,
Athena sujeta el rostro del Rey quien la besa mientras entra dentro de ella,
los movimientos comienzan despacio pero a cada vez aumenta más la velocidad, él
con una mano sujeta la de ella y con la otra toca su cabello mientras besa su
cuello, ella parece estallar y suelta de la mano de él colocando las de ella en
la espalda de él rasguñándolo primero suave y luego bruscamente, se siguen
besando, tocando, excitando, hasta que alcanzan el máximo punto de placer,
estas personas se aman. Mientras ambos están acostados desnudos él le comenta
“No sabía que… no habías estado con nadie”, ella apoyando la cabeza en su pecho
le confiesa “Pensé que no era importante”, él apenado responde “Claro que es
importante sobre todo para ti, de haberlo sabido no lo hubiera hecho”, ambos se
sientan y ella lo besa.
Llegó
el día, Athena se coloca su vestido de novia llorando de infelicidad y
resignación, Allan quien esta mas emocionado y presumido que nunca se apresura
en llegar a la Iglesia del Reino para recibir a mas de sus 200 invitados,
incluyendo por supuesto a su hermana y su futuro cuñado, el Rey sin intención
le tiene un odio incontrolable a Allan por casarse con la única mujer que ha
amado pero está consciente de que él no tiene culpa de nada y finge amistad. Al
rato, llega la novia, Athena increíblemente hermosa con su vestido entra a la
Iglesia resplandece con su extraordinaria belleza, ella ve de reojo al Rey y
recuerda que hicieron el amor la noche anterior, para evitar llorar mira al
frente y sigue caminando evitando que caigan las lagrimas que ya están en sus
ojos, llega al altar y Allan sujeta su mano, la misa comienza, Dania está junto
al General quien le sujeta la mano y le dice “Tienes que permanecer fuerte
Dania, debes darle fortaleza a tu hermana”, Dania asiente y sube sus hombros
mirando a su hermana con la frente en alto. El padre pronuncia las palabras más
desgarradoras para Athena y el Rey “¿Aceptas a Allan Ezzer como tu esposo por
siempre y para siempre?”, Athena con lágrimas tanto en los ojos como ya
derramadas sin mirar a Allan dice “Acepto, acepto este matrimonio”, la misa
termina y sigue el banquete en el Salón de Fiestas del Castillo. Athena conoce
a toda su familia política (el Padre de los Ezzer, tíos, primos, primas,
parientes, etc) y por primera vez Athena habla con su cuñada Nazareth quien no
parece del todo desagradable “Ahora eres mi cuñada, escuché que eres una
guerrera esplendida, te doy permiso para que golpees al infantil de mi hermano
cuando haga falta” ambas empiezan a reírse juntas y luego se ponen a conversar
acerca de que sus matrimonios obviamente no son de “amor” sino porque la Corte así lo asignó. Llega el momento
más temido por Athena “La noche de bodas”, pero Allan se emborrachó de tal
manera que cuando llego a su mansión (en el Bosque Rojo) se quedo dormido en el
sofá, Athena agradece 1000 veces a Dios por ello.
CAPITULO XI
Al día
siguiente, con mucha desdicha y cansancio asisten a la boda de los Tidor Athena
y Allan respectivamente. El Rey Ian llega a la Iglesia, y sucede lo mismo que
el día anterior pero ahora ellos están en posiciones diferentes, ahora es ella
quien ve al hombre que ama yendo al altar para casarse con una mujer que no es
ella y el Rey la mira a ella con dolor pensando que Allan la noche anterior le
hizo el amor (aunque en realidad no es así). Pasan dos horas y media y Nazareth
no llega, todos empiezan a preocuparse, incluso piensan que se ha arrepentido
del matrimonio lo que empieza a esperanzar a Athena y al Rey, pero en realidad
llegó el momento más temido por las hermanas… “¿Dónde están mis hijas?” Athena
y Dania se electrifican al escuchar la voz de su padre, el Rey Royce por fin ha
llegado a Utopia y quiere a sus hijas de vuelta “¡Daniaaaaaaaaaaa!,
¡Athenaaaaaaaaaaa!”, todos miran directamente a las hermanas, el General Louis
mira a Dania, Allan mira a su apenas esposa Athena, el Rey Ian la mira también
petrificado, el pánico se apodera de las caras de todos los presentes en la
Iglesia, Nazareth Izzer está al lado del Rey Royce con un cuchillo en el
cuello, Allan al ver a su hermana peligrando se va encima del Rey Royce quien
lo golpea muy rápido hasta dejarlo sin aliento, en ese momento el General se
alarma y también se le va encima a Royce pero éste lo golpea mas fuerte aun,
allí es cuando el Rey Ian y Dania se acercan para ayudarlo, el Rey Royce cuando
ve a su hija Dania ayudando al General se enloquece “Así que estas de parte de
esta gente Dania, mi hija verdadera hija obediente me traiciona, ¡¿Dónde está
Athena?!”, todos están demasiado asustados como para moverse, Athena esta tan
asustada que empieza a sudar, Royce repite “Asesinaré a todos aquí si no
apareces de 10 segundos Athena… 10, 9, 8, 7, 6, 5, 4, 3, 2…”, “¡Basta padre,
BASTA!” grita Athena acercándose hasta donde esta Royce, el Rey Ian confundido
le pregunta “¿Padre?, ¿Athena quien es este señor?”, Royce responde por sí
mismo “Soy el Rey Edward Royce de Ukronia, padre de estas dos mujeres Athena
Royce y Dania Royce, ¿Qué planeaban hijas?, ¿en qué diablos estaban pensando al
escaparse a escondidas del Reino de Ukronia en un barco guerrillero hasta acá?,
¿Qué querían demostrarme? Pagarán las consecuencias por engañarme y además
traicionarme”, Dania se arrodilla y le ruega a su padre “Aceptaremos las
consecuencias padre, pero estas personas no tienen culpa de nada, déjalas ir,
por favor”, Athena llorando en silencio mira al Rey con culpabilidad durante
unos segundos y se le arrodilla también a su padre, el Rey se queda mudo al
igual que el General Louis, el Rey Royce suelta a Nazareth y deja que desalojen
a las personas de la Iglesia, quedando solo los personas de Ukronia, el Rey
Royce, Athena, Dania, el Rey Ian y el General Louis, es allí cuando la Reina
Helen (desde afuera de la Iglesia) da la orden a la Guardia y a la Guerrilla
de atacar a los ukronianos.
La verdadera
GUERRA empezó, los utopianos empiezan
a matarse con los ukronianos dentro
de la Iglesia, como Athena, Dania, el Rey Ian y el General Louis están un poco
lejos, Athena coje del brazo al Rey Ian y con la mayor vergüenza y culpa que ha
sentido nunca le susurra rápido al Rey “Llévese al General y huya muy lejos, yo
sé cómo terminara esto… perdóneme” le da una espada y le caen lagrimas de los
ojos, el Rey quien se siente infinitamente traicionado guarda la espada y toma
por el cuello a Athena advirtiéndole “Esta bien me iré, pero te juro por dios
que te volveré a ver y no será para amarte sino para MATARTE por traicionera,
te odio Athena Royce, TE ODIO” y la suelta mientras agarra al General y se va
corriendo. Se derrama demasiada sangre, mueren cientos de guerreros y guardias utopianos, Athena y Dania son llevadas
hasta una casa subterránea (escondida) en donde Royce les dice “Van a pagar
esta traición demasiado cara, no sólo me traicionaron a mí, ¡TRAICIONARON A
TODA UKRONIA! ¿En qué estaban pensando? ¿EN QUÉ?”, Athena y Dania se toman de
las manos fuerte y empiezan a temblar, Dania habla “Padre, asumiré la
responsabilidad de Athena, no la lastimes a ella, yo fui la de la idea de
escaparnos y hacer esto, sólo queríamos ver de que éramos capaces”, Royce
abofetea a Dania y le notifica “Las dos van a ser azotadas públicamente para
que tanto utopianos como ukronianos las odien por traicionar a
dos naciones por un estúpido y negligente capricho”. Pasan los días y Ukronia
con sus millones de tropas y guerreros, logra tomar el poder de Utopia
definitivamente, Royce se apodera del Castillo y hace a la Corte sus servidores por medio de sobornos, a la Reina Helen la
despoja de su trono y la hacen esclava de él mismo, pero Athena por compasión a
escondidas le cede un caballo de su padre para que escape y se encuentre con su
hijo Ian.
El
matrimonio de Athena y Allan Ezzer queda completamente anulado por supuesto
debido a las circunstancias. A las personas del Bosque Rojo no las asesinan ni
los hacen esclavos, pero los mantienen bajo vigilancia extrema, cualquier
movimiento extraño y estarán muertos todos en menos de un día. La Guardia y Guerrilla del Reino ha pasado a pertenecerle exclusivamente al
nuevo Rey Royce y si no acatan las órdenes ellos saben que la muerte será su
castigo. Utopia ya no es Utopia, el Rey Royce planificó tan bien su plan que
todo resultó como lo planeó, pero hay algo que él no sabe, que es que sus dos
hijas están enamoradas de dos utopianos
los cuales ahora se encuentran prófugos y por ser ellos el Ex-Rey de Utopia
(Ian) y el guerrero del mismo (Louis) serán asesinados respectivamente apenas
los encuentren, lo que es el mayor temor de las hermanas. Han pasado 3 semanas
desde que las hermanas fueron separadas del amor de su vida, Athena sólo busca
consuelo en el Jardín y en el Río del Castillo, Dania sólo finge ser
fuerte, Royce se entera de que Athena dejó escapar a la Ex-Reina Helen y le
dice a ella “Que buena persona eres hija, porque mañana en el Bosque Perdido vas
a recibir más latigazos que tu hermana por dejar escapar a mi esclava, cada vez
que cometas un error serás castigada cada vez peor, pero no te mataré porque
sería demasiado fácil para ti”. Al día siguiente a las hermanas las colocan con
las manos atadas de esquina a esquina y la espalda descubierta en una Tarima
para que sean azotadas públicamente, Ian (al que ya no llamaremos Rey) y Louis
(al que tampoco llamaremos General) se encuentran entre la multitud disfrazados
mirando a las hermanas a un distancia considerable. Ian observa las cicatrices
de Athena que ya tenía y ahora se imagina que tendrá más marcas por los
latigazos que recibirá, en cambio Louis ve la impecable espalda de Dania y
siente cierto dolor al imaginarse que la lastimen. Reciben el primer latigazo, ninguna
grita, segundo latigazo, solo hacen una mueca de dolor, tercer latigazo, Dania
grita, cuarto latigazo, Athena llora en silencio mientras Dania grita, la
sangre empieza a correr cada vez en mayor cantidad, quinto latigazo, Athena
pierde la fuerza y grita desgarradamente, sexto latigazo, Dania pierde el
conocimiento y Athena vuelve a gritar llorando, Ian empieza a llorar y Louis
también por la impotencia, séptimo latigazo, Dania desmayada no puede decir
nada, Athena grita hasta no poder mas, a Dania no la golpean mas, pero a Athena
(por ayudar a escapar a Helen) recibe 4 latigazos seguidos, ella se desmaya.
CAPITULO XII
En la noche,
Ian y Louis regresan al escondite en donde se han estado escondiendo (en el
Bosque Perdido), Helen, y otros prófugos quienes están formando un plan
reuniendo gente para realizar un ataque en contra de ukronianos (incluidos Royce, Athena y Dania desde luego), Ian le
cuenta a su madre lo sucedido y llegan a la conclusión de que Royce solo quiso
tratar de recibir un poco de alabanza por partes de los utopianos al permitir azotar a sus propias hijas. A pesar de que
Athena esté en desacuerdo con su padre, Ian no puede superar la traición y
sigue en pie con su plan (nadie lo sabe excepto Louis) de matar a Athena con
sus manos. Horas después, Ian pone su plan en marcha: asesinar a Athena; él
sabe que ella debe estar todavía en la Tarima porque lo habían dicho antes de
empezar a azotarlas “Estas dos traicioneras tanto de Utopia como de Ukronia
estarán aquí desde ahora hasta la noche”, él llega hasta el lugar (tapando su
rostro) en caballo, observa a las hermanas al parecer dormidas en el piso
bañadas en sangre, asesina a los ukronianos
que las están vigilando y coge el cuerpo de Athena, lo envuelve en una manta y
se lo lleva en su caballo hasta el escondite, la esconde en un cuarto que está
lejos de la gente, la amarra de manos y pies a una madera gruesa. Luego de 20
minutos aproximadamente, ella recobra el conocimiento pero ve muy borroso todo
por la pérdida de sangre y no reconoce el rostro de Ian además de estar tapado,
él le da algo de beber y ella logra ponerse lucida, ella se da cuenta de que
esta secuestrada y trata de desamarrarse las manos sin que él se dé cuenta,
cuando tiene las manos libres coge un pedazo de vidrio que está en el suelo y
cuando va a herir a su secuestrador le quita la tela con la que se está tapando
y queda congelada al ver que es Ian, él con una mirada llena de odio y rencor
le aclara “Estás aquí porque vas a morir en mis manos no en las manos de tu
propia gente”, ella aún impresionada llorando le pregunta “¿Está bien?, ¿La
Reina logró llegar bien?”, él se impacienta y la empuja contra la pared lastimándole
a Athena aun más la espalda y le responde “No finjas estar preocupada
traicionera, si piensas que te voy a agradecer que hayas liberado a mi madre
estas equivocada, no me vas a engañar de nuevo”, Athena llorando le confiesa
“Usted que yo no le podía decir nada, me iba a asesinar a mí y a mi hermana si
yo le decía que era hija de su peor enemigo, además de que me enamoré de usted
pensé que ocultarlo iba a ser lo mejor, pero resulta que…”, “No me interesa
NADA, tú te buscaste todo esto sola, yo lo único que hice fue enamorarme de ti
como un loco, pero al igual que te amé TE ODIO y por eso no vas a salir de aquí
viva” le dice Ian retirándose del cuarto.
Pasan horas
y Athena no sale del cuarto, al parecer está dispuesta a morir en las manos de
Ian. Ian le deja comida en el cuarto varias veces pero ella no tiene apetito,
él obstinado le pregunta furioso “¡¿Ahora eres una malcriada que no va a
comer?! Te advierto que pagaras caro si te pones rebelde”, Athena con la mirada
gacha adormecida por el dolor de la espalda le dice “Todo lo que he hecho lo he
pagado muy caro, de verdad no tengo hambre”, Ian se acerca hasta ella y le
pregunta “¿Qué te pasa, por qué hablas así?”, ella como siempre fingiendo ser
fuerte “Nada, simplemente no quiero comer”, él la levanta a la fuerza y ella no
aguanta el dolor y se deja caer sobre el pecho de Ian llorando, él la aparta y
ve sus manos manchadas de sangre de ella (de nuevo), él con brusquedad la
voltea, le quita las ropas para ver su espalda y ella llora sin hacer ruido apretando
fuerte los dientes, Ian se da cuenta de que las heridas son muy pero muy graves
porque son cortes muy profundos y muchos, Ian trata de ser fuerte y reflejar
rudeza con ella “Si no te atiendo las heridas vas a morir muy rápido y no podre
hacerte sufrir como quiero”. Luego de varias horas de sufrimiento para Athena y
gran destreza por parte de Ian (quien leyó algunos libros de medicina y por
ende sabe un poco del tema), las heridas de Athena son limpiadas y suturadas.
Athena se siente muy mareada por la pérdida de sangre y se queda dormida en el
suelo, Ian la acuesta en la cama, le observa las heridas y los ojos se le
llenan de lágrimas. Este hombre (Ian) lo ha perdido todo: su trono de una
manera inaudita y por ello su país está siendo convertido en un mundo de
sumisión absoluta, no llegó a casarse con Nazareth por lo mismo (aunque esto no
lo lamenta tanto), perdió su orgullo, su dignidad, lo perdió todo menos… el
SENTIMIENTO que aun siente por Athena.
Athena está
demasiado enamorada como para tratar de escapar (porque ella sabe que puede
hacerlo, en menos de dos golpes dejaría a Ian en el piso y saldría corriendo),
está dispuesta a morir de verdad en nombre de UNA GUERRA Y UN SENTIMIENTO que
sabe que de una manera u otra acabará con ella. Al día siguiente, Athena se despierta con un fuerte dolor en las
cicatrices y le pide a Ian que la deje asearse, él le facilita agua, jabón,
ropa, entre otras cosas. Cuando termina de asearse, Ian le comunica “Tus
heridas ya deben estar mejor, vamos a caminar lejos de aquí”, Athena enredada
le pregunta “¿A dónde iremos?”, él con mucha ociosidad responde “Al lugar en donde
morirás”. Dos largas horas de caminata, Athena ya ha vomitado dos veces al
parecer por el cansancio. Llegan al lugar en donde Ian ya tenía preparada una casa
subterránea, Athena se lava la boca porque vomitó y los mareos continúan
(efectos secundarios de las heridas y el estrés), se encierran ambos en un
cuarto, él la ata de manos diciéndole “No puedo creer lo astuta que fuiste para
engañarme de tal magnitud, eres muy inteligente debo reconocerlo”, Athena
permanece callada, entonces Ian continua furioso “Te odio cada segundo que
pasa, cada vez que te veo lo único que me das es asco, ¡ASCO!, mentirosa,
falsa, traicionera, traidora…”, a Athena le caen las lagrimas en las mejillas y
mirándolo a los ojos le dice “No tuve opción, máteme ahora Señor”, Ian con
sarcasmo le recuerda “A mi ya no me tienes que decir Señor, a quien le tienes
que decir así es a tu padre, quien es otra calamidad como tú y no te voy a matar
tan rápido quiero hacerte sufrir primero”, Athena llora mas y mas y le pide “No
se haga más daño, al tenerme aquí sé que sufre, usted no es mala persona, no se
castigue así”, Ian abofetea a Athena y sujetándole los hombros le grita
“¡¿QUIÉN ERES TU PARA HABLAR COMO SI ME CONOCIESES?!, ¡TE ODIO Y ACABARÉ
CONTIGO EN CUANTO TE HAGA SENTIR COMO UNA MISERABLE!”, Athena instintivamente
lo abraza con fuerza y le jura “Me quedaré aquí a entregarle mi vida si así lo
desea y le prometo no escaparme a pesar de tener la capacidad y astucia para
hacerlo, moriré en sus manos, pero antes déjeme decirle que se que no me odia,
usted me sigue amando cada minuto que pasa pero su rencor es más fuerte en este
momento”, el Rey se suelta de los brazos de Athena y le coloca un cuchillo en
el cuello, Athena se le queda mirando pero Ian no hace nada y sale del cuarto
nervioso. Horas después, Athena come algo y se acuesta a dormir, Ian la observa
pensante de lejos en silencio.
CAPITULO XIII
El
Rey Royce anda como loco buscando a su hija Athena, piensa que algunos utopianos en forma de venganza la
secuestraron pero no se imagina que fue el mismo Ian porque no sabe
absolutamente nada de la relación de él y Athena, Dania sospecha que debe estar
con Ian pero calla, Royce manda varias tropas a buscar por el Bosque Perdido
pero no encuentran nada, Ian quien aprovechara el secuestro de Athena para
asesinar Royce manda un mensaje con Louis en una nota en donde solo está
escrito: “Mañana, 2 de la tarde en punto a 2 km de la Tarima, el camino está
indicado con flechas”, esta nota se la da Louis a Dania quienes se
encuentran con la ayuda de una de las guerreras (la única que se mostró
amigable con las hermanas) quien está buscando apoyo dentro del Castillo (con
la Guerrilla y la Guardia) para iniciar la GUERRA en
contra de Ukronia y derrocar a Royce del poder. El ex-guerrero y la ukroniana (Louis y Dania) al verse sólo
intentan fingir ser indiferentes y Louis le deja claro a Dania “Sólo he venido
a darte esta nota de Ian para que se la des a tu corrupto padre, dile que si
viene acompañado de guerreros o guardias Athena va a morir, que venga sólo y
sin armas, cuídate Dania”, Dania no dice nada y sólo recibe la nota pero cuando
empieza a ver que Louis se está yendo le expresa “No niego que en un principio
mi hermana y yo quisimos aprovecharnos de ustedes para ganarnos su confianza y
así lograr escaparnos para devolvernos a Ukronia, pero te puedo jurar que
después todo cambio, todo. Los sentimientos se apoderaron de mí y de mi hermana,
pero ella es más débil en ese aspecto pero yo no. Por último diré que a pesar
de que te amo no iré en contra de mi padre, haré todo lo que él me pida, a lo
mejor pueden contar con el apoyo de Athena pero con el mío no. No iré en contra
de mi sangre por personas que me odian a pesar de estar consciente que es
nuestra culpa. Esta nota será el último y único favor que les haré a ustedes,
dile a mi hermana que la amo, que sé su secreto desde hace días aunque ni ella
sepa de qué hablo, sólo dile que tiene que cuidarse mucho y que no puede morir
porque su vida no le pertenece sólo a ella, cuídate también Louis”. Nadie sabe
además de Louis que Ian tiene secuestrada a Athena ni siquiera Helen.
Luego de
hablar con Dania, Louis llega al lugar y le comunica a Athena el mensaje de su
hermana, Athena queda enredada con el mensaje que le dio su hermana, pero no le
presta demasiada atención. Luego de que Louis se va, Ian le revisa las heridas
a Athena (las cuales ya están un poco mejor aunque no del todo sanadas) y le
pregunta “¿Entonces tu hermana dijo que no podemos contar con ella pero si
contigo?, ¿qué clase de hermana dice eso?”, Athena triste le responde “La mía,
mi hermana sería incapaz de ir en contra de las órdenes que le imponga nuestro
padre, su devoción por el siempre ha sido más poderoso que todo”, Ian le
pregunta ahora “¿Y hay algo en ti que es más poderoso que eso?”, Athena lo mira
a los ojos pero aparta la mirada, Ian comprende qué es más poderoso, él (Ian). Al
día siguiente proceden a realizar lo acordado (Ian matará a Athena y a Royce de
una vez esta tarde), Ian ata de manos a Athena quien mientras lo hace le pide
“Déjeme besarlo por última vez, por favor, ya desapareceré de su vida, me
desaparecerá usted, sólo concédame eso aunque no lo merezca”, Ian titubea un
poco pero luego la sujeta del rostro y la besa con pasión, él se separa y le
advierte “Te haré mía en este momento así no quieras”, Athena queda muda por un
momento y es cuando Ian la empuja contra la pared, la besa a la fuerza mientras
le rompe la ropa, ella rompe las cuerdas de sus manos y lo golpea con fuerza en
el abdomen pero él resiste y se vuelve hacia ella besándola otra vez, ella
intenta correr pero él la sujeta de la cintura, la besa de nuevo, luego besa su
cuello agarrando fuerte su cintura, Athena quien se rinde, lo besa y le rompe
la ropa también, acaricia su pecho y lo empuja hacia ella, después él la carga
enroscando las piernas de ella en su cintura, él le aprieta la espalda pero
ella grita de dolor por las heridas, Ian la baja pone su frente en la de ella y
la besa con suavidad sujetándole el cuello. Ambos desnudos se acuestan y hacen
el amor por segunda vez. Luego Ian se viste y la viste a ella, ella le pregunta
“¿Por qué lo hizo?”, él con un nudo en la garganta le responde “Porque quería
saber si después de hacerte el amor podría seguir con la idea de matarte y… y
si puedo matarte”, Athena baja la cabeza se ata las manos ella misma diciendo
“Sigamos entonces” y amarra una cuerda en su boca, Ian la lleva hasta afuera de
la casa y empiezan a caminar hasta el lugar acordado.
Llegan al
lugar, Ian (con el rostro cubierto) saca su espada y la coloca en el cuello de
Athena, Royce aparece alza las manos expresando redención y pronuncia “Quítese
la máscara Ian, sé que es usted, mi hija Dania me lo dijo, le propongo un
trato”, Ian con toda tranquilidad se quita la máscara, Athena queda perpleja
con lo que dijo su padre: su hermana está de su lado (de Royce), Royce continua
“De verdad te puedo jurar Ian que lo único que quiero es el bien de estas dos
naciones, los utopianos no me quieren
y lo entiendo, pero tienes que entender tu que mis ambiciones son muy grandes,
yo fui quien descubrió a Utopia, ustedes a nosotros nunca nos descubrieron. Lo
que propongo es, que unamos a Ukronia y a Utopia pacíficamente”, Ian se ríe en
su cara y le pregunta “Usted se ve un hombre inteligente señor al igual que sus
hijas pero ¿Después de haber asesinado a la mitad prácticamente de nuestra
gente, piensa usted que estas dos naciones pueden estar unidas pacíficamente
como usted lo dice?, ¿Qué propone señor?”, Royce mirando a su hija (Athena)
responde “Un matrimonio es lo que propongo”, Ian con confusión pregunta “¿De
qué demonios me está hablando?”, Royce bajando las manos explica “Cásese con mi
hija, con la mayor Dania Royce. Quisiera decirle que escogiera a la que
prefiera Dania o Athena pero Athena como ya se casó una vez no puede volver a
casarse a pesar de que su matrimonio nunca se consumó, así que la única
alternativa es casarse con Dania, para que así se unan estas dos naciones en
GUERRA, dividiríamos el poder a partes iguales, habrían dos Reyes ¿algo
grandioso no?”, Ian baja la espada y Athena se quita la cuerda de la boca y le
pregunta a su padre “¿Dania estuvo de acuerdo con esto Padre?”, Royce le
responde “Aún no lo sabe, pero como ella es mas obediente que tú, sé que
aceptará”, Athena desesperada le pide “Padre no hagas esto, no puedes hacerlo,
Dania está… Dania no puede casarse con él, Lou…, padre entiende que no puedes
hacer esto”, Royce le amenaza diciéndole “El que tiene la última palabra es el
caballero presente, no tu y ni siquiera tu hermana, así que ¿Qué dice?”, Ian
vacila unos instantes, Athena se le queda mirando con exasperación y finalmente
él responde “Acepto, me parece algo beneficioso para las dos naciones”, Athena
no entiende nada, ella pensaba que moriría allí junto su padre Royce en manos
de Ian y resulta que ahora Ian se casará con su hermana quien está enamorada de
su mejor amigo Louis.
CAPITULO XIV
Luego de
esto, Ian toma el riesgo y va hasta el Castillo junto a Royce y Athena, luego
de varias horas de viaje, durante el camino en la carroza Athena le pregunta a
Ian (Royce está en la otra carroza) “¿Qué está haciendo Ian?, ¿sabe el dolor
que le va a causar a Louis?, ¿Por qué no nos mató y ya? ¿¡POR QUÉ?!”, Ian
relajado le responde “Tu muerte no sólo va a ser de cuerpo, primero tengo que
matar tu alma, y sé que esto te duele más que un millón de cuchilladas, me
casaré con tu hermana, le haré el amor a tu hermana como te lo he hecho a ti,
la diferencia es que a ella se lo haré todas las noches”, Athena ya invadida de
lagrimas tutea por primera vez a Ian y reconoce “Te felicito Ian, de verdad me
estas matando y de una forma muy dolorosa, tu venganza te está quedando
espléndida pero sé que esto te duele a ti aun más de lo que me duele a mí, pero
algún día te darás cuenta de que te estás equivocando, cuando por fin decidas
acabar con mi vida lamentarás tres perdidas incluida la tuya…”, Ian hace caso
omiso al comentario de Athena y sigue serio el resto del camino. Al llegar allí
Dania recibe a su hermana con los brazos abiertos, Athena también se alegra de
verla a pesar de la noticia que acaba de recibir, en realidad Dania no tiene la
culpa de nada, ella es otra víctima a pesar de todo. Llevan a Athena a la
Enfermería para que le traten mejor las heridas, Dania por su parte ya las
tiene casi cicatrizadas, Royce lleva a Ian al Salón de la Corte en donde están todos los duques, marqueses,
condes, vizcondes y barones (tanto utopianos
como ukronianos) que sólo son un
puñado de corruptos interesados por el dinero de Royce y que no piensan en
ningún bien para Utopia solo en sus intereses propios. En la reunión Royce
anuncia “Utopia y Ukronia se unirán en matrimonio, Ian Tidor y mi hermosa hija
Dania Royce se casarán, el señor Ian y mi persona gobernaran juntos a esta
hermosa nación”, la Corte sin interés
alguno accede al matrimonio y organizan la boda para dentro de 2 días. Luego de
la reunión Dania se entera que se casará con el amor de su hermana y va a
hablar con su padre “Padre le puedo preguntar ¿qué pretende al casarme con
Ian?”, el Rey muy tranquilo le explica absolutamente todo. Al día siguiente,
Athena permanece en su cuarto sin salir, Dania preocupada se acerca hasta su
cama diciéndole “Sé que en este momento a la que menos quieres ver es a mí,
pero sólo te puedo decir que no tengo alternativa, no puedo hacer nada y tú lo
sabes, yo jamás voy a querer tu infelicidad hermana…”, Athena llorando la
interrumpe “Yo sé hermana tranquila, sé que jamás harías algo para lastimarme,
estoy así por… Ian cada día me odia mas, se va a casar contigo y lo peor es que
sé que acepto para hacerme más daño, mi padre lo único que hace es destruir… Sé
que lo más preciado de tu vida es nuestro padre, pero…”, Dania se pone un poco
seria al interrumpirla “Sabes que jamás traicionaría a mi padre, o bueno no de
nuevo, me enamoré irrevocablemente de Louis pero él esta como Ian odiándome y
odiándome, eso me duele y no te imaginas cuanto, pero sé que fallé y él está en
todo su derecho, no pienso insistir porque no tengo cara para hacerlo, no tengo
otra opción más que obedecer a mi padre, porque además de ti él es lo único que
me queda Athena”, las hermanas siguen conversando por horas, ambas empiezan a
llorar y a consolarse juntas.
En la tarde
Athena sale un rato al Jardín, allí
recuerda todos los momentos que pasó con Ian, empieza a mirar las flores como
de costumbre, al voltearse ve a Ian observándola, Athena apresura el paso para
irse de allí ya que no quiere seguirse lastimando pero el Rey la detiene
tomándola por la cintura y diciéndole de manera venenosa “No te vayas tan
rápido, dime una cosa ¿cómo te queda tu vestido de mañana cuñadita? Serás una
de las damas de honor me supongo…”, Athena con los ojos llorosos le informa
“Puedes estar tranquilo porque mi presencia no estará allí mañana, tu actuación
puedes seguirla haciendo con tranquilidad cuñadito”, Ian con una risa
(increíblemente seductora claro) irónica le comenta “Es irónico, que vaya a
intentar casar por segunda vez y que esas dos veces no sea contigo ¿será que
Dios sabe que no me debo enredar con una mentirosa como tú y está impidiendo
alguna conexión entre los dos?”, Athena se encrespa y le grita “¡Serás un
desdichado al lado de alguien que no amas y que no te ama tampoco!, vas a
ganarte el odio de mi hermana al paso de los años cuando ella vea que a tu lado
nunca será feliz y viceversa. Las noticias de tu magnifico matrimonio ya deben
estar en los oídos de tu mejor amigo quien te debe estar odiando en este
momento más que a nadie, ¡lo único que estas ganando con esta maldita venganza
es matarte a ti y a todos a tu alrededor!, ¿no te das cuenta?”, Ian la sujeta
de los hombros fuertemente y le grita enojado “¡SI!, tienes razón me voy a
matar yo mismo pero todo esto es tu culpa, tu maldita culpa, lo único que yo
hice fue amarte y mira ahora quien soy, ¡un miserable que se va a casar con tu
hermana por salvar a su nación y vengarse de ti!”, Athena le golpea el pecho y
llorando le reclama “¡¿Tú crees que no te amé?! Eres un desgraciado que solo…”
ella se marea, ve todo negro y se desmaya en los brazos de Ian quien la sujeta
fuertemente, la carga y la lleva hasta su habitación.
Athena
despierta y se da cuenta que es de noche, cuando se levanta ve a Ian sentado en
su mueble quien le dice “Será la última noche que te vea como un hombre soltero,
pero quiero decirte que mi venganza no acaba aquí, aún casado con tu hermana te
mataré, espera por mi”, Athena decidida le jura “Aquí estaré, preparada para mi
muerte, aunque ya estoy muriendo”, Ian la mira a los ojos unos segundos y ambos
sienten el SENTIMIENTO profundo y él se va de la habitación. Athena está más que destruida por todo, la
impotencia y la rabia se apoderan de ella ocasionándole una tristeza profunda,
pero ella sabe que tiene que soportar lo que más pueda, lo tiene que hacer y lo
hará por su hijo. Si, Athena Royce está embarazada de Ian producto de la
primera noche que estuvieron juntos, ella no sabía desde que Louis le comunicó
el mensaje de su hermana “…dile a mi hermana que la amo, que sé su secreto
desde hace días aunque ni ella sepa de qué hablo, sólo dile que tiene que
cuidarse mucho y que no puede morir porque su vida no le pertenece sólo a ella…”
luego de oír eso, sospecho por las nauseas y los mareos que esperaba un hijo de
un hombre que la odia. Athena ha soportado muchas cosas embarazada: los
latigazos asignados por su padre, el maltrato psicológico de Ian, pero decide
mantener en secreto el embarazo hasta donde más pueda porque sabe que Royce la
haría abortar de cualquier modo. Sólo Dania es la que sabe y la que sabrá hasta
dentro de un tiempo de su embarazo.
CAPITULO XV
Llega
el día, “el maldito día” como lo llama Athena, Ian se casará con Dania, ya son
como la 1:00 de la tarde y todos se han ido a la Iglesia porque la ceremonia
empieza a las 3:00 de la tarde, sólo esta Athena en la casa o al menos eso cree
ella. Mientras está comiendo algo, Athena escucha unas voces en el pasillo,
ella se asoma discretamente y ve al guardaespaldas de su padre Royce que está
comentándole algo a otro guardia en un tono muy bajo, Athena se las ingenia
para acercarse sin que noten su presencia y escucha claramente del
guardaespaldas “Claro, todo está según el plan, cuando estén preguntándoles a
ellos lo de si aceptan a esta persona como su esposa y bla bla bla, La Alteza
Dania sacará el cuchillo debajo de su vestido y asesinará a Ian”, Athena
congelada escucha la respuesta del Guardia “Es que es obvio que Su Majestad el
Rey Royce no iba a compartir el trono, sabemos cómo es su ambición, la boda es
sólo una buena coartada para poder asesinarlo y como todos los invitados en la
Iglesia están de nuestro lado, habrá mucha discreción…”, Athena con la mano en
la boca escucha de nuevo al guardaespaldas decir “Faltan sólo unas dos horas o
menos para que Ian Tidor sea asesinado en su propia boda, tendremos un mandato
de dinero y riquezas que nos beneficiará a todos…”, Athena no escucha el resto
y corre con todas sus fuerzas hasta el establo, coge un caballo y sale
disparada hasta la prisión del Reino a donde llega en 30 minutos, allí busca a
los ukronianos con los que ella habló
una vez (que Ian los iba a trasladar al Bosque Rojo en unos meses), Athena los
encuentra y rápidamente les explica la situación, ella les ruega que la ayuden
ya que Ian a pesar de todo los salvó, ellos aceptan de inmediato y Athena los
libera logrando persuadir a los guardias, entre ellos arman un plan.
Athena manda
a un mensajero hasta el Bosque Perdido para que informe a Helen, a Louis y a
los demás de la situación para que vengan a prestar apoyo, todo eso dura 1
hora. A Athena se le acaba el tiempo, rápidamente se monta en su caballo de
nuevo y sale con los ukronianos hacia
la Iglesia. Athena llega sigilosamente, se camuflajea entre la gente y queda en
frente del altar, Athena escucha la pregunta del padre de la iglesia “¿Acepta
usted Ian Tidor a Dania Royce como su esposa?”, Athena se enfoca en su hermana,
ve que Dania mueve la mano y saca la punta del cuchillo, Athena corre muy
rápido hasta ponerse en frente de Ian y todo fue tan rápido que a Dania no le
dio tiempo de frenar el brazo, Athena recibe la puñalada que iba para Ian en el
pecho “¡ATHENAAAAAAAA!” grita Dania, los ukronianos
(que trajo Athena) entran a la Iglesia en donde todos salen corriendo, Louis
entra sorpresivamente juntos a sus aliados (al parecer estaban cerca del Reino
cuando el mensajero los encontró) acabando con todos los ukronianos (excepto los que están con Athena) que pueden, Royce fue
el primero que salió de la Iglesia con ayuda de sus guardias, cobarde al fin.
Athena mira a su hermana Dania con dolor y cae de espalda, Ian absorto con
todo, la sujeta fuertemente y la acuesta en el suelo, él la mira a los ojos y
le pregunta con lagrimas en los ojos “¿En que estabas pensando Athena por
dios?, hubieras dejado que me apuñalara a mí, yo sabía que algo así iba a pasar
no te debiste meter, Athena mírame, no cierres los ojos, ¡ATHENA!”, Athena le
sujeta el rostro mientras le dice todo eso y por la pérdida de sangre pierde el
conocimiento. Dania empieza a gritar desesperadamente “¡ATHENAAAA! ¿Qué
hiciste?, Perdóname hermana, ¡ATHENA! No tenías que estar aquí Athena
despierta, ¡PERDÓNAME!”, Ian mira a Dania y ella lo mira a él, por detrás
agarra Louis a Dania y llevándosela mientras ella grita el nombre de su
hermana.
Ian mira
Athena llorando poniéndose las manos en la cara mostrando desesperación, allí
uno de los ukronianos aliados lo
ayuda a parar la hemorragia y le dice a Ian “Aún tiene pulso, sólo se desmayo
por la pérdida de sangre, pero hay que llevarla rápido a un lugar donde la
podamos atender mejor, Ian entiende y carga a Athena hasta llevarla a una
carroza en donde rápidamente se la lleva a su escondite en el Bosque Perdido.
Louis por otra parte, al ver de lejos a Ian llevando a Athena abofetea a Dania
fuera de la Iglesia y le pregunta “¿Querías matar a tu hermana?, ¿Dania que te
ha pasado?”, Dania llorando y exhaltada le aclara “No, en realidad la puñalada
iba para Ian, sé que esto no se escucha mejor para ti, pero… ¡ATHENAAAA!” e
intenta salir corriendo pero Louis la sujeta y le indica “A Athena se la acaba
de llevar Ian, me imagino que la va a intentar salvar”, Dania irónicamente dice
“La intentará terminar de matar será…”, Louis le comunica “No fue Ian quien le
dio una puñalada en el pecho”, Dania llora desconsoladamente y Louis se la
lleva en su caballo. Los ukronianos
que están con Athena y los aliados de Louis se van juntos hasta el escondite,
siguiendo a Ian. Luego de varias horas, al llegar al escondite, Athena casi no
tiene pulso, cuando Helen ve el estado de Athena le da un instinto maternal y
empieza a ayudar, busca agua, tela, cuchillos, etc. Luego de unas dos horas, le
suturan la herida a Athena y todos guardan la esperanza en que ella despierte.
La que está más desesperada (además de Ian) es Dania, se la pasa llorando,
Helen la intenta calmar pero nada la consuela, se siente demasiado culpable por
lo que hizo. Luego de 10 minutos Dania ve a su hermana en la cama y a pesar de
que no la escucha le jura fervientemente “Hermana mía, te juro ante Dios y ante
ti que voy a apoyarte en todo, podré soportar todo en este mundo menos permitir
que algo te lastime y menos si soy yo la culpable de ello, me alejaré de mi
padre, porque él no hizo nada cuando vio que te apuñalé, sólo salió corriendo
con sus defensores, el muy cobarde pone a sus hijas a sufrir mientras él se
queda con toda la gloria, definitivamente no es justo. Estuve tan ciega
hermana, perdóname, pero te prometa que de ahora en adelante seré feliz junto a
ti, y tomes la decisión que tomes, yo estaré aquí para cuidarte”, Ian y Louis
escuchan esto y se sienten contentos del arrepentimiento de Dania.
Athena despierta
a la mañana siguiente medio mareada, aunque ya no sabe si es por la pérdida de
sangre o por el embarazo, sólo está consciente de que está débil, Ian se asoma
y se le acerca “¿Cómo te sientes?”, Athena un poco confusa por la amabilidad le
responde “Pues bien, un poco mareada pero bien”, Dania escucha desde afuera la
voz de su hermana y entra de golpe al cuarto “Athena, Athena perdóname, hermana
soy una miseria lo sé, te prometo que no volveré a estar de parte de mi padre,
él no nos quiere, por fin me di cuenta de eso”, Athena le sonríe y la abraza en
muestra de asentimiento. Dania asea a su hermana ya que está muy débil para
hacerlo sola y con voz baja le pregunta “¿Tu bebé está bien?”, Athena con los
ojos redondos le responde “Cállate Dania, nadie puede saber esto, pero si está
bien, a él no le paso nada”, Dania con una mueca de disculpa le dice “Si está
bien perdón, pero Athena en algún momento tienes que decirle a Ian que estas
embarazada, ¿cuando el vientre te empiece a crecer que vas a hacer?”, Athena
medio asustada le responde “Dania no sé, no sé lo que voy a hacer pero por el
momento no le puedo decir nada, sabes bien que me odia y decirle que estoy
embarazada de él no será algo bonito, pero igual yo tendré a mi hijo, no lo
necesito a él para tenerlo”, Dania le comenta “Te entiendo Athena, pero sólo te
digo que no creo que Ian te odie tanto, te trajo hasta su escondite y esta vez
no como secuestrada, te trajo porque estaba verdaderamente asustado de que
perdieras la vida, por mi culpa…”, Athena le sonríe a su hermana agarrándola de
las manos y le dice “No te preocupes hermana, yo sé cómo fue todo, lo bueno es
que ya sabes quién es nuestro padre y que no debemos estar con él porque nos
acabará hundiendo más de lo que estamos ya”.
CAPITULO XVI
En la noche,
Athena quien no puede estarse quieta ni embarazada y apenas consciente sale del
cuarto en donde todos la reciben muy cariñosamente sobretodo Helen, ahora ella
es conocida como “La Heroína del Rey”, Athena se relaja un rato y empieza a
dialogar con todos, luego empiezan a hablar sobre cosas serias que son las del
derrocamiento del Rey Royce, todos saben que ella y Dania son sus hijas, pero
están conscientes de que ellas están totalmente en contra de su padre, Dania y
Athena empiezan a montar el plan poco a poco junto con los demás para acabar
despojar a Royce del trono. Al cabo de una hora, Ian que estaba en la
superficie (en la calle por así decirlo) buscando más pistas y gente que le
pueda decir o informar sobre las actividades de Royce llega a la casa y al ver
lo que las hermanas estaban planeando le pregunta a Athena “¿Qué plan tiene
ideado guerrera?”, Athena sonríe y él también. Al día siguiente, Athena pone a
todos a entrenar como guerreros incluso a Helen y a Ian con la ayuda de Louis y
Dania. Athena se enfoca en enseñar a Ian a luchar, durante los entrenamientos
ella empieza sentirse muy mal (nauseas, mareos, vómitos a escondidas, etc),
pero lo logra disimular muy bien. Una noche cuando ya todos duermen, Athena sale
a la superficie y por primera vez empieza a darse cuenta de la realidad: va a
atentar contra su padre, está yendo en contra de la ley, de su sangre, puede
perder la vida y no sólo la de ella, sino también la de su hermana, la de Ian y
la de su bebé que aún le falta mucho para nacer. Va a arriesgar muchas cosas,
ella sabe que todo es por un bien, por la libertad, pero no deja de ser lo que
es… UNA GUERRA, muchas vidas se perderán y quien sabe cuentas, todas las
personas con las que creció serán asesinadas por ella y sabe que a pesar de que
toda su familia sea una corrupta, es su familia… Ian sale también a la
superficie y la ve llorando, él se acerca con cautela “¿Te sientes mal?”,
Athena se seca las lágrimas rápido y le responde “No, es solo que… siento que
me mataré a mi misma en este GUERRA”, Ian lo toma personal y admite “Sé que te
estoy poniendo en un riesgo…”, Athena lo interrumpe y le aclara “No no, tu no
me estas obligando a estar aquí, yo estoy aquí porque de verdad tengo mi propia
ideología y sé que lo que está haciendo mi padre está fatal, a veces me siento
culpable de ser su hija y de que inconscientemente me sienta como él, como un
desgraciado que está dispuesto a hacer lo que sea con tal de que se haga su
voluntad, es duro…”, Ian la abraza y la consuela diciéndole “Tú no eres como tu
padre, cuando recibiste la puñalada por mí me di cuenta de eso, pero no debiste Athena, eres inocente ante
toda esta porquería, te han lastimado mucho Athena, yo te he hecho mucho daño,
muchísimo, tienes cicatrices por mi culpa, he sido un desgraciado y…” Ianse
coloca la mano en los ojos y empieza a llorar, Athena se arrodilla y lo abraza
con fuerza.
Esa misma
noche, Ian la invita a dar un paseo en caballo, llegan a una especie de
pradera, ambos se sientan y él le confiesa “Tenias razón, siempre tuviste
razón, Athena no me puedo perdonar lo que te hice, dime qué puedo hacer para
que te olvides de esa miseria que te hice pasar”, Athena lo mira y le pide
“Dame un beso, bésame y olvidare todo este sufrimiento”, Ian le agarra el
rostro junto con el cabello y la besa suavemente. A los días siguientes siguen
los entrenamientos, Athena se siente muy débil, Dania asustada se la lleva al
cuarto y le aconseja “Athena, ya no puedes seguir luchando, tienes que
descansar, el niño no va a aguantar, estas embarazada Athena y tú estás
entrando al Rey y toda la tropa como si no lo estuvieras, piensa en tu bebe, ya
debes tener casi dos meses”, Athena obedece a su hermana y se acuesta a dormir
(cosa que últimamente le encanta hacer, debido al embarazo obvio). Louis y
Dania están juntos otra vez, incluso se han comprometido, Ian les juró que
cuando recupere el trono los casará de una vez. Cada vez tienen más gente, han
tenido que ampliar la casa que se ha convertido en un campo más bien, sin
contar a las personas que tienen por fuera como espías y observadores. Helen se
encarga junto a las mujeres de la comida, la ropa, el aseo, etc, Athena y Dania
se encargan del entrenamiento de absolutamente todos (incluso de las mujeres).
Royce está súper preparado también para la GUERRA, ha perdido a sus dos hijas a
las cuales niega pero sigue adelante con su maquiavélica forma de gobernar
(cosa que no hacía con Ukronia), ha preparado armamento, guerreros, guardias,
etc., y su mayor deseo es acabar con Ian Tidor lo más pronto posible y más aún
porque acaba de enterarse que Athena está enamorada de él.
Los días
siguen pasando y sienten que están listos para el primer ataque, que será
primero en el mismo Bosque Perdido, sucede el primer ataque, la primera
batalla, la ganan con éxito, logran acabar con todos los ukronianos enemigos (350 aproximadamente), y por parte de la
rebelión (la llamaremos así porque hay tanto ukronianos como utopianos)
solo hubieron 29 heridos graves y 10 leves, la rebelión se apodera del Bosque
Oscuro, la batalla estuvo dirigida por las hermanas y por Ian quien tiene
buenas estrategias de posición. Luego de celebrar su triunfo, Athena se empieza
a sentir mal de nuevo, tiene que salir varias veces del sótano para vomitar,
Ian la observa y se queda callado. Continúan los entrenamientos y esta vez más
intensos pero esta vez Dania también se encarga de la parte de Athena ya que
ella de verdad no puede seguir entrenando y empieza a ocuparse de evaluar las
posibles zonas de GUERRA, estudiar el espacio, a cuántos guerreros puede ubicar
de un lado y del otro, mira al cielo y se imagina a los arqueros en los
arboles, de pronto ve todo borroso y se marea tanto que se va para atrás y es
cuando Ian la sujeta, Athena se logra levantar pero le entran las fastidiosas
nauseas y vomita, Ian con tono serio le pregunta “Cuando piensas decirme que
estás embarazada Athena?”, Athena medio asustada le responde “Pensé que lo
mejor era ocultarlo por lo menos hasta que terminara la GUERRA”, Ian enojado le
pregunta “Athena ¿y si la GUERRA dura años?, ¿cuándo se te empezara a notar el
embarazo?, ¿piensas que no me hubiera dado cuenta?”, Athena se agarra el
vientre y le confiesa “Tenía miedo, cuando me di cuenta de que estaba
embarazada tu me… odiabas y pensé que… la pagarías con el bebe”, Ian se le
acerca diciéndole “Jamás se le haría daño a un niño y menos al nuestro”, Athena
lo abraza y le pregunta “¿Desde cuándo lo sabías?”, Ian le responde “Desde que
te secuestre, tus mareos y tus vómitos eran muy obvios aunque ni tú te dieras
cuenta, pero dudaba que el niño fuera mío porque estuviste casada con Allan. Cuando
tu padre me dijo que el matrimonio nunca fue consumado, me di cuenta que
esperabas un hijo mío, fue cuando decidí no agredirte mas y sin embargo yo…”,
Athena lo calla con un beso.
Los días
continúan pasando, organizan su segundo golpe, ahora será en el Bosque Oscuro,
asesinan a todos los ukronianos
enemigos que encuentran a su paso, Ian es herido en el brazo y Louis en una
pierna, tuvieron una baja de 14 personas (muertas), 78 heridos graves y 35
heridos leves, Athena y Dania logran salir ilesas. A los días siguientes, Ian y
Athena dan la noticia de que están esperando un hijo, Helen llora de la
felicidad, Louis lo felicita y el resto también lo hace. Esa misma noche, Ian
le comenta a Athena “Athena he estado pensando y creo que no deberías
participar más en las GUERRAS, se que tus habilidad son insuperables pero
entiende que estando embarazada ya es otro tema, tu fuerza no es la misma, tu
destreza tampoco, el bebé debe estar siendo presionado con todo esto, lo estas
poniendo en grave peligro, Athena no puedo permitir que sigas peleando”, Athena
con su feminismo al tope le contesta “Ian te voy a agradecer que no me rebajes
de nivel ni por ser mujer ni por estar embarazada, mi hijo y yo podemos
acoplarnos muy bien a las situaciones que nos debamos de acoplar”, Ian un poco
tosco le insiste “Athena, no estoy minimizándote pero quiero que entiendas que
estas arriesgando a nuestro hijo al exponerte como un guerrero cualquiera,
estas peleando frente a frente con los enemigos”, Athena se sulfura y le
informa “¡No voy a dejar de luchar porque es lo que siempre me ha gustado
hacer!”, Ian enojado le alza la voz “¡No voy a dejar que luches embarazada
Athena, métetelo en la cabeza”, Athena lo empuja gritándole “Pero ¿por qué?”,
Ian le grita “¡PORQUE NO!”, Athena explota definitivamente y gritándole le
pregunta “¿Y por qué NO?”, Ian la sujeta de los hombros con fuerza y le vuelve
a gritar “¡PORQUE NO QUIERO PERDERTE!” luego de unos segundos añade “No puedo
perderte, no lo resistiría Athena…”, Athena concientiza y le promete “No puedo
creer que esté haciendo esto pero… está bien, me quedaré en el escondite
mientras tu si te arriesgas a que te maten, pero está bien lo hare por ti y el
niño”, Ian sonríe y la besa en la frente.
Pasan los
días y a Athena se le empieza a notar un poco el embarazo (tiene casi 4 meses
ya). Mientras todos se van a realizar las expediciones necesarias para evaluar
al Bosque Rojo que es en donde será el próximo ataque, Athena se queda con
Helen en la casa (en el Bosque Perdido). Luego de unas horas mientras Athena y
Helen hablan en la cocina, escuchan unos ruidos, las tropas de su padre han
venido a llevársela de nuevo al Reino, Athena intenta luchar pero recuerda las
palabras de Ian “…tu fuerza no es la misma, tu destreza tampoco, el bebé debe
estar siendo presionado con todo esto, lo estas poniendo en grave peligro…” y
se rinde, a Helen las tropas le dejan una nota que dice: “Juguemos su juego señor Ian,
mañana a las 2 de la tarde en la Prisión del Reino si quiere tener de vuelta a
mi hija”. Athena es llevada por “su familia” hasta la Prisión del Reino y es encarcelada,
pasan y pasan las horas. Al día siguiente lo más rápido posible Ian llega a la Prisión, allí Royce le tiende una trampa
y lo manda a ejecutar en una plaza cerca de la Prisión, Athena se entera de esto y enloquece.
Dania y
Louis (quienes venían con Ian pero escondidos), se deshacen de los guardias de
la Prisión y logran liberar a Athena,
a continuación ellos en caballo aceleran el paso y cuando están a punto de
llegar, Royce con su tropa los detiene, Athena se baja del caballo sujetando
con fuerza su vientre y con vigor le advierte a su padre “Pones un dedo encima
de Ian y te juro por Dios padre, que te vas a arrepentir”, Royce mira a sus dos
hijas en contra de él (cosa que aun no parece creer) y le responde “Para la mala
suerte de ambas, el poder es todo para mí y yo, éste ser al que odian es su
padre y eso no lo cambiarán jamás, y déjate de amenazas Athena, con Ian acabaré
cuando se me dé la gana y contigo también si te atreves a seguir con él, igual
tu Dania”, Louis no soporta callarse y se coloca en frente diciéndole a Royce
“Usted es el peor error de la Tierra, cómo puede decir que matará a sus dos
hijas sólo por poder”, Athena empieza a llorar y no le queda más opción que
arrodillársele a su padre “Padre, abandonaré a Ian y a los Rebeldes pero déjalo
vivo, si pudiera darte mi vida a cambio te la daría pero no puedo”, Royce con
decepción le recalca “No puedo creer que siento tan brillante te hayas tenido
que enamorar de un utopiano y nada y
nada menos que de mi peor enemigo Athena… lo dejare vivo y también dejare que
el señor presente (Louis) se lo lleve y que le advierta que si lo vuelvo a ver
lo asesinare sin titubeos en una respiración y que Athena no estará para
salvarlo porque la voy a encarcelar”, Dania se alebresta y Louis la sujeta con
fuerza y ella le grita a Athena “¡¿Cómo te vas a entregar Athena?, ¿Qué hay de
tu hijo’”, Royce se voltea y pregunta exaltado “¿Qué hijo?”, Dania por primera
vez le alza a su padre y le informa “Athena está embarazada de Ian y permítame
adjudicar que yo también estoy enamorada de un utopiano, así que me entrego también en nombre de él” Dania se
voltea y le sujeta el rostro a Louis diciéndole “Te prometo que regresaré,
quédate tranquilo y salva a Ian, ¡corre!”, Louis hace lo que ella dice y sale
disparado hasta la plaza.
CAPITULO XVII
Ian es
salvado justo a tiempo por Louis, pero al ser informado de todo lo acontecido
siente una impotencia inmensa por no poder hacer nada por Athena y lo mismo
siente Louis por Dania. Pasan dos meses y sólo logran saber de las hermanas por
medio de la guerrera que tenían como aliada “Señor, ellas se encuentran bien,
el señor las tiene en celdas diferentes a propósito, pero Athena… cada vez está
más débil por el embarazo, el Rey Royce no da su brazo a torcer, a ellas no les
falta nada, tienen ropa, comida, agua, etc., pero Athena tiene 6 meses de
embarazo y al parecer es delicado pero el Royce no deja que un médico la
examine ni nada…”. Ian y Louis se empiezan a desesperarse de verdad y logran
por fin entrar en la Prisión,
asesinando a varios guardias. Al ver a Ian, Athena trata de ponerse en pie lo
más rápido que puede y a través de las rejillas ella le dice “Ian… no te
debiste arriesgar así, si te ven te matan, vete”, Ian llorando coloca las manos
en la rejilla a la altura del rostro de Athena y le responde “No me voy a ir
hasta hablar contigo… ya se te nota bastante…” rompen a llorar ambos y Athena
le comenta “Ya patea y come mucho también… Ian vete, verte nos hace sufrir más,
no voy a poder salir de aquí nunca Ian…”, Ian pasa los dedos entre las rejillas
y le toca el vientre a Athena, ambos sonríen llorando y Ian le jura “Te voy a
sacar de aquí, te lo juro, aún los Rebeldes estamos en pie, estamos ideando un
plan que de verdad merece ser realizado, pero te prometo que esperare tu señal
para ponerlo en marcha, Te amo”, Athena asiente y él se va. Louis ve a Dania
pero más rápidamente. Luego él y Ian se van de nuevo al Bosque Perdido antes de
que se den cuenta de que asesinaron a varios guardias.
Pasan dos
meses más, a Athena le llega el día, los guardias permiten que Dania la ayude a
dar a luz, los dolores son muy intensos, Athena grita, llora, resiste y en
medio de muchos pujos… nace un niño. Abel Tidor, un bebé completamente sano
nació de Athena a quien se le olvida el mundo al ver a su hermoso hijo. Las
noticias corren en toda Utopia “Ha nacido el heredero de Utopia, Abel Tidor,
hijo de Ian Tidor y Athena Royce”, la noticia por supuesto llega a oídos de
Royce a quien no le cae muy bien, va corriendo a la Prisión a conocer a su “nieto bastardo” como él dice, Royce ve a
Abel de lejos y le aclara a Athena “Te dejé en paz hasta ahora para que naciera
ese niño, ahora tienes que entregarlo a alguien, porque ni se te ocurra que
dejaré que críes a ese niño como si nada”, Dania ofendida por la indolente
actitud de Royce le reclama “Toda Utopia ya debe saber que el bebé nació, ¿De
qué sirve entregarlo a otra persona cuando ya se sabe quiénes son sus
verdaderos padres?”, Royce cae en cuenta y se corrige “Esta bien, quédate con
el niño pero no abandonaran la Prisión
por el resto de sus vidas, pero si quieren que el niño tenga una vida normal,
dénselo a alguien y ustedes dos (Athena y Dania) pueden venir al Castillo
conmigo, pero no saldrán jamás en libertad con ese niño en sus brazos, les doy
una semana para que lo piensen”.
Las hermanas
empiezan a conversar acerca de ello, pero deciden que no aceptaran ninguna de
las opciones, Athena se rehúsa a vivir sin su hijo pero tampoco quiere condenar
a su hermana Dania a ser una cautiva injustamente, así que mandan a la guerrera
aliada al Bosque Perdido para que informen del nacimiento del niño (que lo más
seguro es que ya lo sepan) y para que por fin inicien el plan que los Rebeldes
tenían en mente. Por fin, Ian recibió las dos señales que quería, el nacimiento
de su hijo y la iniciación de la GUERRA final. Royce está más que confiado en
su Castillo de que los Rebeldes no volverán jamás desde que dejó vivo a Ian,
pero está más que equivocado. Luego de dos días, se comienza con el primer
movimiento: liberar a las hermanas y al bebé de la Prisión, los Rebeldes
asesinan a muchos guardias ukronianos,
y logran rescatarlos. Son llevados hasta el Bosque Perdido en donde todos se
reencuentran, Athena y ahora Abel vuelven con Ian y Dania vuelve con Louis.
Pasan los días, y los Rebeldes que están en el Reino siguen ganando terreno,
Royce se encuentra cada vez mas asustado porque su gente está siendo masacrada.
Pasa un mes, Athena se siente lista para volver a luchar, Ian la acompaña junto
a sus nuevas tropas, Dania y Louis también van con ellos, dejan a Abel con
Helen con unos 90 guerreros exclusivos para ellos dos y emprenden su viaje
camino al Reino esta vez para el último movimiento: despojar a Royce del Reino.
Llegan al Castillo, allanan el lugar y se apoderan de él, eliminan a algunos ukronianos presentes en él, pero no
encuentran a Royce en ningún lado. La GUERRA continua, Athena junto a Dania
asesinan a unos 650 ukronianos por lo
menos. Pasan los días y es oficial el derrocamiento de Edward Royce pero hasta
que no lo encarcelen no nombrarán al nuevo Rey (que sería Ian).
Athena y Ian
empiezan a extrañar a Abel y dejan a Louis encargado de todo junto con Dania y
se van al Bosque Oscuro. Llegan a las horas y encuentran a los 90 guardias que habían
dejado al cuidado de Abel y Helen muertos. Lo peor es que tampoco encuentran a
Abel ni a Helen, Athena al instante le encajan todas las piezas: Royce no
estaba en el Castillo porque iba camino al Bosque Perdido a secuestrar a los
que habían quedado allí. A los minutos empiezan la búsqueda a los alrededores,
no encuentran nada. Pasan y pasan los días, ahora toda Utopia, incluyendo al
Reino empiezan a buscar desesperadamente a Abel y a Helen. Athena ya más que
nerviosa por no saber nada de su hijo se va sola en la mañana al Bosque Rojo a
buscar allí. Llega en la madrugada agotada y cansada, Nazareth Ezzer la ve por
las calles y a pesar de todo lo ocurrido ella muy amablemente le pregunta a
Athena “¿Athena qué pasó?, ¿como estas?, ¿Por qué llegaste sola aquí?”, Athena
se derrumba en los brazos de Nazareth y empieza a llorar desconsoladamente. Luego
de mucha platica, Nazareth lleva a Athena hasta su casa para que descanse, allí
la recibe Allan muy educadamente y Athena recuerda todo lo que los Ezzer han
pasado por culpa de ella y de su padre “Sé que no debería tener la cara de hacerlo,
pero quiero pedirles perdón por todo lo que les causó mi padre y también me
incluyo”, Allan le toma las dos manos con fuerza y le dice “Tranquila Athena,
sabemos por todo lo que has pasado y nada de lo ocurrido es tu culpa, nosotros más
que nadie sabemos lo que es ser gobernado por nuestros padres, pero lo bueno es
que nunca estuviste de acuerdo con Royce y que estas devolviéndole a Utopia toda
la fuerza que siempre tuvo. Es más, me he enterado que muchos ukronianos están con nosotros, lo que
demuestra que no todos los ukronianos
son como su Rey, no te preocupes, ahora lo importante es que encuentres a tu
bebe y a la Señora Helen, ¿Allan como está?”, Athena secándose las lagrimas le
responde “Desesperado también, él ni sabe que me vine para acá, pero es que no
puedo estar en el Castillo simplemente esperando, necesito buscarlos yo misma”,
Nazareth compasiva le anima “Mañana mismo, nosotros y nuestros guardaespaldas
iniciaremos una búsqueda aparte aun más exhaustiva, pero tienes que descansar,
vamos te acompaño a tu habitación”.
Pasan los días,
Ian llega al Bosque Rojo en donde le reclama a Athena “¿Qué pensabas al irte
así?, no tienes idea el riesgo que corres al estar sola Athena, sabes que Royce
podría estar en cualquier parte esperándote para matarte” Ian con lagrimas en
los ojos añade “No puedo perderte a ti también Athena, tenemos que buscar a
Abel y a mi madre juntos, no te eches esa carga sola” y la besa en la frente. Luego
de búsquedas sin descanso encuentran una nota con lo siguiente: “Mi
nieto está conmigo, Royce no le ha podido hacer nada porque yo no lo he
permitido. Estamos secuestrados en un sótano diagonal al Puerto Oscuro, vengan rápido
no creo que resista mucho”, Ian reconoce la letra de su madre y se da
cuenta de que escribió rápido la nota y sin que se dieran cuenta. Inmediatamente
se van al Puerto Oscuro al que llegan de dos días. Royce escucha a las tropas
de los Rebeldes a lo lejos y manda a sus tropas a atacarlos, se inicia la
pelea, se derrama más sangre que nunca. Al sentirse acorralado Royce toma a
Helen (quien lleva a cargado a Abel) y le coloca su espada en el cuello, Ian y
Athena por fin ven a Abel y a Helen, al verlos amenazados bajan sus espadas y
Ian con valor le pide a Royce “Te doy mi vida a cambio, pero deja a mi hijo y a
mi madre en paz, ellos son los menos culpables de esto”, Royce se ríe con maldad y le aclara a Athena y
a Ian “Anoche tuve un sueño, y ese sueño era que todos moríamos hoy, el destino
interpuso a UNA GUERRA Y UN SENTIMIENTO en nuestras vidas” y corta el cuello de
Helen quien cae al suelo de espaldas sangrando, Ian grita el nombre de su madre
con furia y empieza a pelear con Royce, Athena va corriendo a ver a Helen,
quien le dice sus últimos susurros “Cuida a tu hijo y también al mío, te quise
como una hija en este corto tiempo…” y Helen muere.
Athena toma
a su hijo de apenas casi dos meses de nacido y lo esconde entre los arboles ya
que la venían persiguiendo, Athena lucha con mas furor que nunca, prácticamente
un ejército se le vino encima, es herida unas cuantas veces pero nadie la
vence, aniquila a cualquiera que se le pone en frente. Athena empieza a
debilitarse y en ese momento llegan Louis y Dania para ayudarla, Athena toma a su
hijo y se va corriendo, para su mala suerte se topa con Royce quien le dice “Finalmente
asesiné a tu amado Ian, ahora sigues tu hija mía y después tu hermana”, Athena
quien no puede creer lo que está escuchando abraza a su hijo y Royce añade “Si
no crees que maté a Ian, acompáñame”, Athena cegada por la noticia lo acompaña,
llegan al Puerto Oscuro, Athena alza la vista y ve el cuerpo de Ian
descuartizado en el suelo, Athena cae el suelo y trata de mantener las fuerzas
por su hijo a quien lleva en brazos, luego de unos segundos Athena grita “¡IAAAAAAAAAAAAAAN!”
y con una mirada de odio rotundo dirigida a su padre añade “¡Maldigo el día en
que fui concebida por ti, toda la miseria que has creado con tu maldita
existencia la pagarás, te mataré”, Royce sin piedad le recuerda “Eso no te
devolverá a tu amado Ian”, Athena con lagrimas en los ojos añade “Sé que ambos
moriremos hoy, pero a mi hijo no le tocarás un solo pelo”, Royce saca su
espada, Athena cuidadosamente deja a Abel en el suelo y saca su espada también.
CAPITULO XVIII
Empieza la
lucha entre padre e hija, las increíbles habilidades de ambos se muestran mejor
que nunca, Dania llega en ese momento y al ver lo que está ocurriendo sólo le ordena
a Louis “Sé cómo acabará esto, llévate a mi sobrino, protégelo como si fuera Ian,
críalo como si fuera tuyo y al verlo recuérdanos a todos, huye al Castillo y sé
tú el Rey de esta nación, Ian me dijo una vez que él sabía que la única persona
que merecía el trono eras tú, cúmplele ese deseo… Te amo” Dania besa a Louis y
él toma a Abel y se rápido cabalgando. Athena es herida dos veces con la espada
por Royce en el pecho, Dania se mete en la pelea, y luego de unos minutos Royce
le atraviesa el estomago con su espada. Athena con el odio hacia su padre por
haber matado a su amado y ahora al parecer a su hermana, se levanta con fuerza
del suelo, sujeta con firmeza su espada y corre hacia Royce atravesándole la
garganta y él le atraviesa el estomago dos veces. Ambos quedan acostados en el
suelo, Athena y Dania aun agonizando se ven los rostro la una a la otra, sonríen
y finalmente se agarran las manos y mueren junto a su padre.
Epílogo
Han pasado 28
años desde la muerte de Athena, Dania, Ian y Royce, y Abel Tidor es quien cuenta
esta historia, actualmente él está casado con Rebeca Miller, hija de Louis
Miller y Nazareth Ezzer quien ahora es Nazareth Miller (sí, luego de unos años se casaron). En honor a su
mejor amigo, Louis cuando Abel cumplió los 21 años le contó la verdad acerca de
sus padres, quienes desde el cielo se deben sentir muy orgullosos de tener un
hijo tan inteligente, Abel lleva unos 5 años en el trono como sucesor de Louis,
y hasta ahora ha sido el Rey más sabio de Utopia y Ukronia ya que estas dos
naciones por fin están unidas gracias a los sacrificios de sus padres y de su
tía (Athena, Ian y Dania respectivamente). FIN :D
NOTA: De quien Nazareth Ezzer
estuvo enamorada fue de Hunter Tidor (el padre de Ian), pero al morir él murió su
romance, luego de muchísimos años fue que ella se volvió a enamorar y justo del
mejor amigo del hijo de su primer amor, Louis Miller.







